viernes, 7 de agosto de 2015

La ciudad oscura.

 




Lo cierto es que te echo de menos, que hoy soñé era yo quien te rescataba de entre la sombra, 

que hoy era yo la fuerte y te rodeaba con mis brazos alejándote del mundo que se empeña en apagar las luces dejándonos pequeñas sobras;
Un trozo de frase a medias, la pregunta de porqué recuerdas el lugar al que no volviste, varios arrepentimientos, cientos  de cosas mal hechas... un pase hacia los mismos sitios de ayer, 
los mismos del mes pasado, los mismos de aquel año en que creías que al siguiente día todo podría cambiar.
Lo cierto es que te vi de lejos. Te vi triste e intenté llamarte 
pero el ruido impidió me oyeras y la ciudad oscura tragó tu cuerpo 
dejándome perdida entre autómatas de grises rostros.

Ahora pienso que soy la fuerte. Quién
 me dice no puedo convertirme en una radiante estrella que cuando a ti se acerque veas entre tanta gente. Te guiaré y abrazaré siempre, 
arrancaré la tristeza de tu frágil cuerpo y construiré un hermoso puente hacia donde quieras. 
Quién me dice que no se puede, si cada noche tiene su estrella y 
yo quiero quitar las nubes que te impiden poder verlas.

Dime luna que me escuchas si conseguirá encontrar mi camino, si me dejará cuidarle, si llegará a darse cuenta de que lo estoy llamando. Dime luna clara qué le hace no verme si desde entonces brillo...¿será que la ciudad devoró sus ojos?. ¿Será que el ruido mi voz ahoga?.

Brillaré esperando llegues... Y haré luz donde exista sombra.


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