martes, 28 de agosto de 2012

Baladas.


Intento marcar una barrera que me separe de esta soledad caprichosa que se ha empeñado en acompañarme todos los días al cerrar la puerta, pero de nada sirve asustarla con un "no durarás mucho" o un "ya verás como te cansas", ni si quiera han sido suficientes las veces que de mi boca ha salido el "ya por dios, por hoy ya basta". Sigo teniendo miedo al silencio que se confabula con ella con la intención de amargarme las noches en las que no encuentro mas que un enorme vacío entre las sábanas.
Y enciendo la luz... y prendo la radio con el tonto consuelo de controlar algo. Entonces, silencio pierde pero al mirar a un lado soledad acurrucada duerme.
Sigo escuchando cada noche melodías viejas que no saben a nada, demasiadas noches escuchando las mismas baladas... demasiadas noches echándote en falta, quien sino un tú cambiaría amarguras y miedos por un te quiero que sirva para acunar sueños.
Hoy cuando me duerma volveré la cara hacia el lado donde soledad calla, me estiraré hasta ella seguramente cuando el cansancio asome y entre susurros le diré; "descansa... sí, descansa...  hoy también ganas, mañana será otro día, quién sabe lo que pasará mañana".  

lunes, 20 de agosto de 2012

N'oubliez jamais que Je t'aime.


Las emociones de hoy sólo son envolturas muertas del ayer... sí, me faltas.
 Hoy mientras recogía los restos de lo que creí sería la mejor de las historias, he vuelto a perderme entre frases;  nunca olvides que te quiero, amor que por ti muero... no sé si las recogía porque ya no tenía sentido tenerlas alrededor desperdigadas, pues nadie volverá a usarlas, o si lo que pretendía era sólo eso, perderme de nuevo entre ellas creyendo que con ello volvería a palpar recuerdos que están demasiado cerca.
Y me empeño en parar el tiempo, maldito reloj que suenas, malditas las cosas que de ti me alejan.
Quisiera deshacerlo todo, dar marcha atrás las horas, recuperarte, alejarte del pasado. Quisiera tenerte cerca... otra vez demasiado cerca, ¿el repetir la palabra te rescatará del lugar donde te quedaste?.

Hoy me quedo arañando las horas, mientras sangran lágrimas e impotencia, que ya no hay quien dé la vuelta, ni desenvuelva mis envolturas muertas. 

jueves, 9 de agosto de 2012

Defectos.


Uno de mis peores defectos siempre ha sido creer en el cambio... no hay ni nada, ni nadie que me haya demostrado su existencia, aunque supongo que lo peor ha sido no haberlo conseguido yo misma. Cambiar siempre es difícil, y la dificultad con los no puedo, siempre terminan en impotencia,  en desesperación cuando lo ansías y tristeza cuando no hayas la manera posible de ejecutar aquellos propósitos que se quedan a medias. Se necesitan demasiadas cosas para poder darle la vuelta a algo pero la principal, supongo que no es otra más que aquella que llamamos valentía... valentía, dónde buscarla si a cada paso aparece una patada, si el cansancio termina por agotarnos... si aunque insistas siempre existe un contra poniendo la zancadilla a ilusiones que ya ni flotan.

Uno de mis peores defectos siempre ha sido creer que puedo, da igual que el viento sople en contra estrellándome en la cara el "eres demasiado idiota"... el "deja de jugar cobarde" o el "para ya de machacarte"... da igual que sigan o siga demostrándome que continúo errando cada día, cada hora, cada instante, tiene que haber algo que me saque de entre los pusilámines. Yo daré el primer paso de nuevo, yo volveré a creer que puedo, volveré a intentar abrir la puerta tan bien cerrada... hace tiempo perdí las llaves, pero... aunque mi vida deje en ello, no dejaré de empujarla fuerte.
Uno de mis peores defectos ha sido creer cuando a mi lado los incrédulos me gritan un jamás podrás hacerlo y qué, no me importa... tengo que seguir.

jueves, 2 de agosto de 2012

Imagino.




Puede que las palabras se enreden hasta decir basta y que a la vez ni en el silencio consuelo haya. Puede que necesitemos decir demasiadas cosas y que con sólo pronunciar una, no nos haga falta otras... cuántas veces nos perdemos entre las otras.

Hoy me asaltan los puedes... se quedan ahí, suspendidos, mientras intento imaginar el final feliz de una historia. Hoy intento quedarme en el todo está bien... porqué quedarme con la opción contraria, porqué sacarle punta al puede que esté equivocada, al no mereció la pena, al debí hacer esto y no lo otro. Porqué no arriesgarme a encontrar lo bueno como cuando compartí risas si la soledad ya es demasiado amarga... porqué no pensar que lo hecho, hecho está o que no volveré a tropezar... difícil eso de no tropezar.  
Y me pierdo, quizás hacerlo me lleve de forma ficticia a mis pequeños sueños, sí ya sé... inútil consuelo, pero quién dice que algo resulte de todo ello. E imagino finales felices, caminos nuevos, puertas sin llaves... cielos azules, noches sin frío, dulces canciones... puede que hoy la luna me susurre un "descansa, yo te cuido" y la almohada deje de ser otra vez campo de batalla.