miércoles, 25 de julio de 2012

Hoy no.


Llenando de suspiros el aire... salen tantos cuando deseamos algo.

Hoy no tengo miedo, sé qué las circunstancias, el momento o simplemente mis propias locuras me conducen a el en demasiadas ocasiones. Sé que mi vida gira en torno a quieros, sueños que se han quedado enganchados en el tiempo, pequeñas metas que parecieran quedar demasiado lejos, grandes esperanzas que al levantarme inflo para que no se queden al ras del suelo... debo inflarlas cada mañana pues éstas, se encargan de llevarme de un lado a otro, sé que si no lo hago, caigo. Sé que si no lo hago de nuevo aparecerán las dudas, el cansancio en mitad de la cuesta, los puntos suspensivos donde el no saber me deja en blanco... sé que esto provocaría la aparición del miedo que hoy ya no tengo; el miedo a perderme y no poder regresar de vuelta, el de verme lejos y no tenerte cerca... miedo al paso del tiempo, al olvido, al no ser lo suficientemente buena.
No... hoy no me toca perderme, ni tampoco averiguar que las lágrimas no saben que existe un verbo llamado parar. Una de cal y otra de arena, y hoy estoy pisando arena fina, hoy estoy esperando que se esconda el sol mientras mis pies se hunden bajo el agua de este mar azul que se extiende hasta otras orillas.
No... hoy no hay miedo, y es que el miedo desaparece cuando encuentras las palabras adecuadas de quien más deseas, cuando te das cuenta que todo tiene un tiempo, déjame vida disfrutar un sólo momento.
Hoy vuelven a mi palabras que creí olvidadas, hoy vuelve un "te quiero", es increíble ver como escucharlo cambia las cosas... son palabras que curan tristezas y te elevan del suelo para volar alto...  volar alto, debería de aprender hacerlo sin ellas, pero hoy en día me resulta difícil llegar hacerlo si tú no estás.
Y sigo aquí, mojando mis piernas, mirando al cielo... llenando de suspiros el aire.

Hoy me has salvado de nuevo... y entre suspiro y suspiro vuelvo a decirte, "yo también te quiero". 

miércoles, 18 de julio de 2012

A solas.



Sigo deteniéndome delante de la misma puerta, esa en la que te creo ver todas las noches, en la que me detengo sin más cuando necesito verte, cuando después de caminar en círculo horas y horas, agotada me pego, mientras mi cabeza lo único que piensa es un puede que hoy te encuentre tras ella... sí tras ella... y me quedo callada, enmudezco todo tipo de pensamiento, cierro los ojos e intento recibir alguna señal... un "ya voy" o un "estoy aquí", un "he vuelto a buscarte, sal de ahí".
Todas las noches me detengo en la misma puerta, esa que me separa de todo y que llevo tiempo sin poder abrir, sin fuerzas para poder abrir... a veces las caídas son demasiado grandes, el valor se acobarda y el miedo se aloja en la misma habitación, esa en la que acabas cuando la suma de las tristezas y desilusiones no deja espacio para nada más que oscuridad.

"Ven a buscarme" susurro entonces... y me imagino que lo haces... y por un momento pareciera entrar un pequeño haz de luz por debajo de la puerta."Ven a buscarme" y entre las sombras dibujo una mano que espera... "ven".

Hoy por fin ha ocurrido, la he tocado... hoy he podido coger esa mano... hoy, después de tanto, vuelvo... he cogido a la persona que se quedó fuera y he dejado en la habitación a mi yo magullado, el de los ojos demasiado hinchados, el débil, el que cayó desde lo más alto. Hoy quiero respirar de nuevo aunque lo haga despacio. Sí, hoy le vencí al miedo... los sueños siempre acaban por rescatar al que cae en la oscuridad.

viernes, 6 de julio de 2012

Gracias Beatriz.



Beatriz Salas del blog  http://beatrizsalas10.blogspot.com/ ha hecho esta maravilla con uno de mis escritos, os animo a que os paséis por su espacio, un lugar lleno de magia.   

domingo, 1 de julio de 2012

Sí... da igual.


Da igual las veces que caiga que volveré a levantarme, da igual si hoy no consigo dormirme, llegará el momento en que empiecen a caerme los párpados, mientras, volveré a recordar... no me hace falta dormirme para soñar contigo, no me hace falta buscar mucho entre imagenes pasadas, mi mente siempre te recuerda, siempre hay algo que te trae de vuelta; un sentimiento, un olor, los colores de un atardecer o la lluvia fina de un día de verano sin sol.
Da igual que no estés, que ría o llore,  que me quede mirando de nuevo tras el cristal que separa el silencio de lo demás, dá igual que me pierda por las ruidosas calles de quien sabe qué lugar, da igual cuantos pasos esté dispuesta a dar o cuanto tiempo permanezca en el mismo sitio sentada... hoy me doy cuenta que no hay límite en un "te echo de menos", siempre se siente mayor el sentimiento de falta cuando se vuelve a necesitar de un aquél, aquella o aquellos... y hay días que el "te necesito" crece llenándolo todo, da igual donde esté, siempre lleno con esas palabras el aire que tantas veces me ha servido para mandarte mis besos... ¿los recibiste o tal vez no llegaron? y me pierdo en conversaciones a solas, y de repente digo con la mirada perdida;
"¿Te acuerdas?"...  no habrá respuesta... no estás, pero yo te traeré de vuelta, yo responderé por ti y recordaré los días en los que nuestra conversación favorita no entendía de palabras y sí de una simple mirada, que tus ojos lo contaban todo y yo... soñaba con verme en ellos siempre reflejada.

Ilustración de Benjamin Lacombe.