domingo, 3 de junio de 2012

Punto y final.


En qué momento del camino he llegado a perderme ya no importa... gracias a todos por haber formado parte de mi reino particular. Perdonarme si os dejo entre las letras de lo que ha sido, cierro la puerta, a vosotros os doy ahora mis llaves... seguid soñando, seguid construyendo castillos, seguid luchando que yo os seguiré mandando besos estéis en el lugar que estéis, que os mandaré una estrella para iluminaros la noche... a la luna le pediré que os cante nanas, al aire que os acaricie suavemente, al sol que os quite de fríos que quieran quedarse...
Cada vez que sople un diente de león, ya no desearé nada para mi... os estaré recordando y deseando a cada uno de vosotros lo mejor.

Gracias.

Adiós mi príncipe... no olvides nunca.