Es fácíl caer en la locura cuando en el día a día no te encuentro,
es fácil acostarse de día o de noche entre puñados de sueños,y es fuerte... fuerte el golpe despertarnos de todos ellos.
Es demasiado fácil perderse en lo más oscuro,
da igual las luces que alumbren si no te encuentro,
da igual que lo intente... hoy no veo,
quizás como siempre esté mirando... mirando demasiado lejos.
Y cierro los ojos... y el corazón grita lo que ya nadie escucha,
a nadie le importa si estás loca o cuerda,
a nadie le importa que siga soñando entre tantas sombras,
pues todos tenemos nuestros propios sueños,
todos gritamos en un mismo silencio...
Hoy vuelvo a soñar que por fin te encuentro,
hoy vuelvo a gritar esperando respuesta,
y escucho... silencio... sólo silencio.

No permitas que nadie te impida soñar. Si invocas tus sueños, al final se cumplirán. Sólo es necesario encontrar en el camino tu otra voz.
ResponderSuprimirUn abrazo
El sueño, nuestro último escape.
ResponderSuprimirSimplemente hermoso Su... sigue soñando que yo te acompaño.
ResponderSuprimirUn besos!
Nuestro propio silencio esconde demasiadas llamadas de socorro.. es cierto lo que dices... y yo me siento así en muchas ocasiones...
ResponderSuprimiruna abrazo enorme
palabras escritas con tinta invisible y silencios que resuenan
ResponderSuprimirmolt be
saludos