lunes, 10 de diciembre de 2012

Palabras.

 

Tengo miedo de tantas cosas que a veces
 la lista se agranda hasta encoger el alma.
Tengo miedo de mi misma,
de no saber levantarme con la sonrisa puesta,
de verme incapaz de afrontar mi día,
de batallar en la noche entre recuerdos que me apagan...
tengo miedo de no conseguir nada,
de estar sola cuando necesito más que palabras...
tengo miedo de hoy, de mañana...
de no saber enseñarte cómo soy,
de ser solo la que intenta sin agujas coser deshilachados sueños,
de que lleguen días tristes...
tengo miedo de todo, de perder... de perderte
Tengo miedo de que no me veas aún teniéndote a mi vera,
que no sepas oír lo que a veces callo,
de no tener los mágicos pañuelos que secan desconsuelos...
tengo miedo de hablar en un mundo sordo, de ser la eterna extraña...
Hay días que sin saber porqué el miedo me ralentiza
y ensombrece las esperanzas.
Hay días en los que la tristeza cala hasta los huesos y me deja sola,
entre silencios que hasta al más fuerte acobardan.

Ha llegado el frío.

martes, 20 de noviembre de 2012

Mi sueño eres tú.

 
Aún puedo oler tu aroma, saborear los últimos besos que atrapados quedaron en la comisura de mis labios... aún puedo sentirte tocando cada costura que une mi alma a la tuya, cada lunar que ayer impaciente aguardaba a ser encontrado.
Sí... aún puedo sentir el roce de tus dulces palabras contra mi cuerpo mientras mirando tus ojos, nacían suspiros que a todos los miedos habidos callaban.
Sí... aún duran los cosquilleos en mi estómago, la letra de esa canción que tan pegadiza sigo cantando y con la que de nuevo digo; "sin ti no soy nada"..

Vuelven al reino esperanzas que el tiempo creyó huidas y ahora se aferran a mis entrañas.
Vuelve la brisa, las ganas de seguir repartiendo caricias, vuelven a brillar mis plumas como antaño hacían, dejando sin peso a mis ahora ligeras alas.
Vuelven a brotar deseos, a llenarse de puedos cada pequeño hueco... vuelven a aparecer los sueños, las historias con finales felices, vuelven tantas cosas...
Vuelvo a sentirme princesa y quién no se siente así cuando a una la aman.

Hoy mis sueños se enredan a ti con finos hilos de plata.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Amor.




En esta vida una siempre tiene que luchar por lo que quiere y hoy por hoy lo que tengo más claro 
es que mi vida eres tú.


Vendrán vientos de tormenta,
vendrán brujas disfrazadas de princesas,
vendrán piedras, aparecerán tinieblas,
pero sé cariño mío, que mi historia tejerás con fuerza,
que tú me librarás de hechizos,
de dragones escupe fuego,
que tú por mi querrás ganar batallas
 o eliminar manzanas podridas por dentro.
Amor que por ti muero,
amor que por ti vuelo,
que amo, brillo, quiero, sueño...
que mis mejores verbos serán nuestros.
Amor que por mi luchas,
yo te mostraré el camino más grande,
yo te mostraré mi perfecto reino,
ese en el que no existen sombras,
ese en el que serás príncipe de cada historia.
Amor que ya no hay ranas,
ni miedo a las palabras falsas...
amor... ¡te quiero tanto!.

Hoy brillan más mis estrellas con tus últimos te amo,
con tus por siempre que son eternos y tu mano de mi mano.
Amor, amor... sí amor, te amo.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Ocres.




Y llegó noviembre con sus fríos días dejando un manto ocre bajo mis pies...
Medio otoño caminado y a pocos pasos, el invierno que blanqueará mis campos. Hoy pienso en lo larga que sería esta estación sin el abrigo de tus brazos, sin el calor de tu mirada o sin nuestro juego de palabras que siempre con el "yo más" acaba.

Hoy hay dorados, marrones, pequeños trazos color mandarina... naranjas y rojos. 
Hoy hay mil hojas formando una mullida alfombra y una niña que juega amontonándolas a sus pies. Hay un corto paso de baile; un "qué estarás haciendo ahora"; el lanzarlas al aire; un leve giro y un "uno, dos, tres"... puntillas arriba e intentar coger.

Irremediablemente todo, cualquier mínima cosa me lleva hacia ti ... ¿cualquiera? no, qué estoy diciendo, no es así. No son los días que se han vuelto cortos, ni el contemplar colores que se van o quedan, no son los pequeños pasos de baile, ni el levantarme de puntillas para intentar llegar más arriba si cabe.  Lo que me lleva a ti, es esta gana de volver a verte; el deseo de tocarte y sentirte cerca, el de nuevo arrullarme bajo tu pecho o explorar cada centímetro tu cuerpo... sí, y en la búsqueda detener el tiempo y demorarme, sí... demorarme. Lo que me lleva a ti es este recuerdo que se queda conmigo cuando no estás.

Hoy juego con miles de hojas, hoy vuelvo a querer decirte que las horas que faltas se me hacen eternas y que es imposible dejar de pensar en ti..

domingo, 4 de noviembre de 2012

Dulces sueños.


Descansa mi amor, descansa, que yo guardaré tus sueños en el lugar más bello.

Hoy me he dado cuenta de lo hermoso que se ha vuelto todo... atrás quedan los días oscuros donde la niebla impedía ver la mayor parte de un reino que parecía dormido extrañando el cielo abierto. Hoy vuelvo a contemplar los campos llenos de vida, mis flores han vuelto a brotar fuertes llenando de color cada centímetro que piso... todo ha vuelto a su sitio, hasta los besos que te dejé en la almohada, han vuelto para decirme que traen consigo respuestas que esperaba. Me traen palabras dulces, un estaremos juntos, me traen cientos de los tuyos para saborearlos mientras descansas...

Descansa mi amor, descansa, que mañana volveré a dibujarte con mi índice los labios, que volveré a decirte mis cinco letras entre susurros y caricias, que dejaré prendidos a los bolsillos de tu chaqueta un por siempre seré tuya, un puñado de te necesitos y los últimos versos en los que te digo no te olvides de ésta que tanto ama.

Hoy vuelvo a sonreír de nuevo, vuelvo a tocar el cielo, hoy de nuevo le puedo decir al mundo, lo mucho que te quiero.

Amor descansa, que yo guardaré en mi reino esos compartidos sueños que tanto le hacían falta.



Imagen de Benjamín Lacombe.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Vuelve la magia.


Sí... nuevamente me acarician palabras que creí perdidas en la batalla. Nuevamente el aire me las trae poquito a poco mientras respiro hondo y disfruto de un aroma que también creí había desaparecido para siempre, y que ahora llega renovando cada esquina, cada hueco, cada espacio. Un aroma a tierra mojada, a hojarasca, a pétalos de flores, a madera de roble pero sobre todo a esperanza... sí, a esperanza.
Y así, con palabras, mi mente viaja entre recuerdos pequeños y grandes que hasta hace poco tocaba, recuerdos que me traen de vuelta aquellas estrellas que juntos veíamos al caer la noche y que hacíamos nuestras mientras mis manos traviesas recorrían despacio tu suave espalda... y sueño, sueño con volver a pasear mi mejilla entre tus hombros, con volver a dejarte sonrisas entre la almohada. Sueño con dibujar deseos utilizando mis labios al rozar tu cuello o alojar mil te quieros en lo ancho de tu fuerte pecho... sí, sueño.
Hoy pareciera que todo cambia, hasta mis dedos son capaces de tocar unas veces invisibles cuerdas, otras teclas blancas y negras originando, como por arte de magia la perfecta melodía para el reino... sí, la magia ha vuelto para llenar de suspiros las noches, el alba, sí... ha vuelto para traer de nuevo tus palabras, recuerdos, quieros envueltos en besos, olor a pétalos de mil flores y sobre todo para devolverme a aquella que un día apareció rota, y hoy llena cada rincón del alma... sí, de nuevo tus "y yo a ti" dan alas a quien sino más que a mi querida esperanza.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Corazones.


Voy perdiendo peso... siempre creí que con las preocupaciones se ganaría más pues estas pesan demasiado y te llenan de plomo cada parte del cuerpo. Si cuando uno no las tienes flota como por arte de magia, cuando existen el cuerpo se siente vencido, débil... el mínimo movimiento pareciera el mayor esfuerzo.

He mirado de nuevo colina abajo, la niebla cubre la mayor parte de los campos y tan solo se vislumbra alguna copa de ya ni sé qué tipo de árbol. Ahora se ven diminutos y perdidos en un mar de nubes, parecieran indefensos y tan pequeños. Hoy yo me he sentido así, pequeña... me he dado cuenta de todo lo que he perdido, de las cosas que de alguna u otra forma he tenido que llegar a dejar por el camino. He metido mis manos en los grandes bolsos de mi falda y están casi vacíos... dónde están los corazones que prendía en cada árbol, aquellos que pintaba de color rojo e iba clavando con cuidado en la madera dejando así tras de mi un pequeño rastro de sentimientos que me ayudaban a seguir coloreando los días... dónde están los tréboles de cuatro hojas que guardaba con mimo y dejaba con flores en aquellos lugares en los que creía pasarías algún día... ni si quiera sé si cogiste alguno, ni si quiera sé si mereció la pena ir dejando parte de mi en cada lugar por el que he pasado.

Me siento vacía, demasiado pequeña y mis dedos siguen intentando tocar entre la tela de mi falda alguna esperanza, alguna respuesta... Necesito volver, necesito comprobar si mis cosas siguen en el lugar que las dejé, volver sobre mis pasos y cerciorarme de que lo hecho sí que mereció la pena, necesito recuperar algunas de las cosas de las que me desprendí no para marcar mi camino, sino para intentar aligerar el paso cuando creí demasiada pesada la carga para seguir, pues ahora me doy cuenta que no era eso lo que impedía avanzar... no era eso, el miedo a algo siempre pesa más.

Hoy quiero llegar al punto donde dejé mis folios en blanco, los lápices rojos... hoy quiero volver a usar las tijeras, seguir clavando cuidadosamente todo lo que me gustaría dar... besos, una caricia cuando te sientas solo, un te quiero aunque ya lo sepas, un no te preocupes entiendo, un aquí me tienes o un nunca te dejaré atrás. A todo le daré la forma de este que se encabrita ante determinados recuerdos, quiero volver a soñar... tengo que buscar mis lápices rojos... sí, tengo que volver a pintar.

sábado, 6 de octubre de 2012

Tal vez un día... tal vez.



Es difícil seguir... ya no encuentro la magia. En su lugar a cada paso, un placa oxidada con la pintura resquebrajada en la que aún se leen letras negras que dicen esto está ya prohibido, no pienses, no escribas, no sigas...
A medida que avanzaba he ido desprendiéndome de mis cosas, he ido dejando un rastro de mi misma, no sé si con la intención de quitar peso a un alma que viaja sin encontrar respuestas, o si con el propósito de dejar mis huellas, aunque esto último ya no tiene sentido... ya nadie vendrá a rescatarme ni me dirá que no haga caso de lo que veo, que más adelante encontraré el lugar adecuado para plantar de nuevo mis no me olvides.
La realidad me ha despertado de golpe, me ha sacado casi en volandas de quimeras que deseaba hacer ciertas, ha aparecido con su cara más cruel cuando no debía poniendo todas las cartas boca arriba... no tengo esperanzas de encontrar un lugar como el que en su día hizo brillar mi reino... todo se apaga poco a poco... mi flor, la única que me queda, ha empezado a marchitarse.
Caigo agotada, ya no sé de fuerzas... intento rodearme de sueños, intento rozarlos con la punta de mis dedos... no puedo, será que la bruja gana, será que toca dejar las cosas tal y como están... aunque yo no sepa de olvidos, los demás sabrán olvidar. No morirá el reino, dormirá lleno de recuerdos, quedará a la espera... en silencio.
Silencio.
Silencio. ¡No!, no debo... ¿qué estoy haciendo?. No debo dejarme vencer, tantas batallas para que ahora el cansancio o una placa vieja me diga que no puedo.
Si antes entre lágrimas, cuando caí agotada pensé que al abandonar el reino podría llegar alguien para salvar las pequeñas historias o las pinceladas con las que llenaba el aire intentando reflejar los colores de la felicidad, ahora una voz interior me dice que no me engañe, que luche, que soy yo la que tiene que salvarlo, que recuerde lo que llegué a pintar. ¿Acaso no toqué el cielo antes?, ¿acaso no volé hasta tu ventana para dejarte estrellas en tu mesita de noche?, ¿acaso mi llave no fue tu llave?... te canté nanas, llené de deseos los huecos, limpié el camino de matas, colgué besos en zarzas, compartí silencios en la noche... oí cantar canciones que con dos palabras, me hacían sonreír hasta el alba. Cómo voy a abondonarlo todo, cómo voy a rendirme.
Debo seguir adelante... tal vez (el final que siempre utilizo cuando necesito creer en algo)...  tal vez un día, tal vez, consiga volver a pintar los colores que nos hicieron brillar.



"Cuando pronuncio la palabra Futuro,
la primera sílaba pertenece ya al pasado.
Cuando pronuncio la palabra Silencio,
lo destruyo.
Cuando pronuncio la palabra Nada,
creo algo que no cabe en ninguna no-existencia". W. Szymborska

Debo continuar aunque me cueste, debo conservar lo que en otro lugar se pierde... y es que siempre he sido una loca leal a todo lo que signifique soñar y si tras la caída me han de levantar unos recuerdos, aquí estoy para volver andar.


jueves, 27 de septiembre de 2012

Buscando otra vez la magia.


Las palabras escritas permanecen más tiempo que aquellas otras que el viento hace volar... yo te seguiré hablando de todas formas, esperando que alguna llegue hasta donde estás.


Tras la puerta de mi casa, aquella que edifiqué en un reino de fantasía empiezan a aparecer diferentes combinaciones de tonos propios de un cambio de estación...puede que no sea eso, que haya sido la bruja que se ha propuesto dejarme sin mis colores decolorando brillos que antaño resplandecían, que quiera que mis días sean más oscuros... Puede que sea ella la que le haya quitado la frescura de mis flores, de los no me olvides que planté al lado de la puerta, que ahora cabizbajos lentamente agonizan, puede ser... no lo sé, pero hoy tengo la sensación de que algo falta, de golpe el reino pareciera quedarse sin su magia y eso no puedo dejar que pase, qué sería yo sin mi reino, sin mis historias y mis cuentos. Qué sería yo sin mi refugio, sin mis castillos de aire, sin mis sueños.
Ahora en el lugar donde me sentaba a contemplar estrellas, ese verde campo salpicado de pequeños robles por el que corría tantas veces gritando tu nombre, solo quedan árboles desnudos, las hojas llenan el aire e incansables vuelan en su último intento de parecer vivas... Allí, donde primero jugaba descalza entre la verde hierba y me pasaba horas contemplando el cielo, ahora sólo hay eso, esqueletos de madera y hojas... muchas hojas. Hoy quiero jugar con ellas, intentar parecer viva, ¿lo estoy?, quiero sentir el aire, abrir los brazos... quiero llenar mi pelo de tonos dorados, rojizos y castaños, ser para ellas su árbol y porqué no, a la vez, cerrar fuerte los ojos, convertirme en una e imaginar que el viento me llevará lejos. Ahora sé lo que quiero, partir... partir muy lejos. Cuando dejen de bailar por mi cuerpo, cuando ya descansen en el suelo, iré por última vez a casa. Meteré el catalejo en uno de los bolsillos anchos de mi larga falda, en el compañero, mis pinceles y mis pinturas para arreglar defectos, y el último no me olvides lo guardaré en mi mochila junto a las guirnaldas de luz, los zapatos rojos, las cartas... cientos de ellas que se quedaron sin dirección donde mandarlas... sí, debo irme. La pequeña llave de mi casa, esa que con un fino hilo de plata llevo colgada al cuello, me recordará que podré volver en cualquier momento... ahora debo buscar el lugar donde mis no me olvides crezcan todo el año. Creo que hoy más que nunca necesito eso, pues incomprensiblemente sin ellos yo me sentiría también olvidada y el olvido, el temido olvido acabaría por matarme no sólo a mi sino a mi reino.
Antes, subiré de nuevo a la colina, ese lugar mágico al que todos los días he ido para hablarte, para reír o llorar, para soñar... subiré para decirte que hoy debo de marcharme, que seguiré enviando besos, sabes que nunca dejaré de hacerlo.
Me iré caminando despacio, seguramente me daré la vuelta varias veces para contemplar lo que iré dejando atrás, pero no me iré triste, sé que quedan muchos sitios por descubrir, más historias que contar, sé que de alguna manera u otra tú te vendrás conmigo y sé que cuando empiece a contarlas otra vez volverás a soñar. Porque tú has visto al igual que yo las hojas, porque has sentido el aire cuando cerraste los ojos, porque te has fijado en la pequeña llave, en el vuelo de mi falda... por todo eso, aunque no te lleve de la mano, tú vendrás.

martes, 25 de septiembre de 2012

La puerta siempre abierta.


Una de cal y otra de arena... la vida se encarga de recordarnos siempre que todo cuesta, que todo gira entorno aquellas cosas que vienen sean buenas, sean malas... que gira sin detenerse que no sabe de esperas, que no se queda quieta en los lugares que quisiéramos mantener por siempre iguales.
Una de cal y otra de arena.
No hay agujero demasiado hondo, no hay dicha que persista, ni engaños que se sostengan... la vida pasa y mientras, capturamos risas, derramamos tristezas, aprendemos de ella... sí, aprendemos de ella.
No hay esperanzas que no se pierdan aunque a veces lo parezca; tras un no hay nada, de repente la balanza se inclina al puede que sí las haya. Es lo que siempre digo, la tormenta siempre pasa. Unas veces será pequeña, otras... otras la humedad de la tristeza calará hasta los huesos... pero pasa, siempre pasa. Volveremos a perdernos en unos ojos, en otras palabras, otros sueños, caeremos, sentiremos volar de nuevo... diremos que nos falta tiempo. La vida sigue; pasa despacito cuando quieres que corra y demasiado rápido cuando no lo deseas.
Una de cal y otra de arena, porque todo, absolutamente todo siempre pasa, ¿todo? no... ahí se quedarán los recuerdos para traerlos cuando hagan falta. Recuerdos que no se pierden, ahora me detengo en uno... el mío, el tuyo. Avanzarán minutos, días, meses y los llevaré conmigo. Sí, algo que será mío... para ellos siempre detendré el tiempo, les abriré la puerta de mi presente, volveré a reír, volveré a llorar, volveré sentir lo que sentí.
Una de cal y otra de arena, la vida pasa pero lo que grabado queda, no se borra ni con cien mil tormentas.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Preguntas que me perseguirán.


Una vena rota, un corazón hecho polvo... ansiedad, no puedo respirar. Un hombre que desconozco, un "urgente",  una cita a ninguna parte, el fondo de un precipicio donde agonizar, un no saber qué hacer.
Una carta, la última... un olvídame, un no poder... de nuevo náuseas.
Respuestas que nunca llegaron, un nuevo puñado de tierra... me entierras con los recuerdos, locura llamando a mi puerta, ya no hay ángeles de la guarda sólo demonios tentando al débil con la lección más macabra, ya todo me da igual, oídos sordos... sólo hay oídos sordos.
Estoy muerta, no hay más,
sigue tirándome tierra, aún te queda por tapar, el te sigo amando será difícil pero sé que seguirás intentándolo, eso te hará a ti respirar.
No habrá flores, ni cruces... no habrá un putrefacto cuerpo, no habrá placa con mi nombre ni sitio donde llorar, no habrá lágrimas que compadezcan mi historia, ya ni sitio donde irte a buscar... no hay milagros que existan, porqué empeñarse en esperar . Aquí termina todo... aquí mi punto final.

Qué te hice... qué te hice para que me hayas sepultado... qué te hice es la pregunta que me perseguirá a cualquier sitio, qué te hice para que ya no vuelvas jamás.

viernes, 14 de septiembre de 2012

Maldiciones y cuentos.


Puede que no lo entiendas, que quieras marcar fronteras entre aquello que nos hacía dichosos y la vida que cruel distancia cualquiera de nuestras posibilidades... puede que ya no valga de nada decir pequeñas frases, que la distancia se haya hecho la mayor de todas en tan sólo un instante...
Puede que no entiendas que aún sabiendo de mi fracaso seguiré mandando sin más mil besos, que seguiré una y otra vez llamando aún sabiendo que no habrá nadie, que seguiré coleccionando sueños, esos que surgían cada vez que me sentía acariciada por tus ojos, por tus palabras o tus gestos... puede que no lo sepas, pero era eso, simplemente eso lo que me hacía tocar el cielo.
Maldigo fronteras, maldigo el destino, maldigo esta vida que no supo poner el letrero de "por siempre estaré a tu lado"... maldigo canciones, historias con finales felices a las que siempre llego tarde, maldigo mi suerte, mi sino, mi todo... maldigo el que nunca baste una lágrima, maldigo la rana, la bruja o el hada que insiste en tener una varita con la que curar destrozos... maldigo las doce, el zapato que perdí corriendo hacia ninguna parte...
Puede que no lo entiendas, pero aún maldiciéndolo todo sigo creando pequeñas historias, sigo esperando el beso que me rescate de amargas verdades, que la calabaza se convierta en el mejor carruaje, ¡ayy niño!, puede que no lo entiendas pero sigo queriéndote como nunca antes

miércoles, 12 de septiembre de 2012

A oscuras.


Hoy me he hecho daño, he ido a buscarte... otra vez sola.
Hoy he ido a buscar refugio en las fotos en blanco y negro, en las letras, tus letras, en algunas de las que quedan... no te encuentro. Hay locuras que son verdades, tristezas, recuerdos, alguna carta perdida, palabras de amor que ni fueron mías, finales sin hadas, una chica atrapasueños que en su día te besó los labios, un te quiero en otro idioma...y me pregunto; qué es lo que estoy haciendo. Te busco, más poquito a poco se muere una parte de mi cuerpo.

Hoy he vuelto hacerme daño... cómo seguir adelante con estas alas rotas... cómo encajar de nuevo el golpe, cómo creer en algo... cómo salir del pozo o del rincón oscuro donde espero castigada.

Hoy me vuelvo hacer daño y es que, mi sueño se apaga como una llama que al soplar se marcha. Qué pasó con la esperanza... será lo única que tenga alas.

martes, 28 de agosto de 2012

Baladas.


Intento marcar una barrera que me separe de esta soledad caprichosa que se ha empeñado en acompañarme todos los días al cerrar la puerta, pero de nada sirve asustarla con un "no durarás mucho" o un "ya verás como te cansas", ni si quiera han sido suficientes las veces que de mi boca ha salido el "ya por dios, por hoy ya basta". Sigo teniendo miedo al silencio que se confabula con ella con la intención de amargarme las noches en las que no encuentro mas que un enorme vacío entre las sábanas.
Y enciendo la luz... y prendo la radio con el tonto consuelo de controlar algo. Entonces, silencio pierde pero al mirar a un lado soledad acurrucada duerme.
Sigo escuchando cada noche melodías viejas que no saben a nada, demasiadas noches escuchando las mismas baladas... demasiadas noches echándote en falta, quien sino un tú cambiaría amarguras y miedos por un te quiero que sirva para acunar sueños.
Hoy cuando me duerma volveré la cara hacia el lado donde soledad calla, me estiraré hasta ella seguramente cuando el cansancio asome y entre susurros le diré; "descansa... sí, descansa...  hoy también ganas, mañana será otro día, quién sabe lo que pasará mañana".  

lunes, 20 de agosto de 2012

N'oubliez jamais que Je t'aime.


Las emociones de hoy sólo son envolturas muertas del ayer... sí, me faltas.
 Hoy mientras recogía los restos de lo que creí sería la mejor de las historias, he vuelto a perderme entre frases;  nunca olvides que te quiero, amor que por ti muero... no sé si las recogía porque ya no tenía sentido tenerlas alrededor desperdigadas, pues nadie volverá a usarlas, o si lo que pretendía era sólo eso, perderme de nuevo entre ellas creyendo que con ello volvería a palpar recuerdos que están demasiado cerca.
Y me empeño en parar el tiempo, maldito reloj que suenas, malditas las cosas que de ti me alejan.
Quisiera deshacerlo todo, dar marcha atrás las horas, recuperarte, alejarte del pasado. Quisiera tenerte cerca... otra vez demasiado cerca, ¿el repetir la palabra te rescatará del lugar donde te quedaste?.

Hoy me quedo arañando las horas, mientras sangran lágrimas e impotencia, que ya no hay quien dé la vuelta, ni desenvuelva mis envolturas muertas. 

jueves, 9 de agosto de 2012

Defectos.


Uno de mis peores defectos siempre ha sido creer en el cambio... no hay ni nada, ni nadie que me haya demostrado su existencia, aunque supongo que lo peor ha sido no haberlo conseguido yo misma. Cambiar siempre es difícil, y la dificultad con los no puedo, siempre terminan en impotencia,  en desesperación cuando lo ansías y tristeza cuando no hayas la manera posible de ejecutar aquellos propósitos que se quedan a medias. Se necesitan demasiadas cosas para poder darle la vuelta a algo pero la principal, supongo que no es otra más que aquella que llamamos valentía... valentía, dónde buscarla si a cada paso aparece una patada, si el cansancio termina por agotarnos... si aunque insistas siempre existe un contra poniendo la zancadilla a ilusiones que ya ni flotan.

Uno de mis peores defectos siempre ha sido creer que puedo, da igual que el viento sople en contra estrellándome en la cara el "eres demasiado idiota"... el "deja de jugar cobarde" o el "para ya de machacarte"... da igual que sigan o siga demostrándome que continúo errando cada día, cada hora, cada instante, tiene que haber algo que me saque de entre los pusilámines. Yo daré el primer paso de nuevo, yo volveré a creer que puedo, volveré a intentar abrir la puerta tan bien cerrada... hace tiempo perdí las llaves, pero... aunque mi vida deje en ello, no dejaré de empujarla fuerte.
Uno de mis peores defectos ha sido creer cuando a mi lado los incrédulos me gritan un jamás podrás hacerlo y qué, no me importa... tengo que seguir.

jueves, 2 de agosto de 2012

Imagino.




Puede que las palabras se enreden hasta decir basta y que a la vez ni en el silencio consuelo haya. Puede que necesitemos decir demasiadas cosas y que con sólo pronunciar una, no nos haga falta otras... cuántas veces nos perdemos entre las otras.

Hoy me asaltan los puedes... se quedan ahí, suspendidos, mientras intento imaginar el final feliz de una historia. Hoy intento quedarme en el todo está bien... porqué quedarme con la opción contraria, porqué sacarle punta al puede que esté equivocada, al no mereció la pena, al debí hacer esto y no lo otro. Porqué no arriesgarme a encontrar lo bueno como cuando compartí risas si la soledad ya es demasiado amarga... porqué no pensar que lo hecho, hecho está o que no volveré a tropezar... difícil eso de no tropezar.  
Y me pierdo, quizás hacerlo me lleve de forma ficticia a mis pequeños sueños, sí ya sé... inútil consuelo, pero quién dice que algo resulte de todo ello. E imagino finales felices, caminos nuevos, puertas sin llaves... cielos azules, noches sin frío, dulces canciones... puede que hoy la luna me susurre un "descansa, yo te cuido" y la almohada deje de ser otra vez campo de batalla. 

 
 

miércoles, 25 de julio de 2012

Hoy no.


Llenando de suspiros el aire... salen tantos cuando deseamos algo.

Hoy no tengo miedo, sé qué las circunstancias, el momento o simplemente mis propias locuras me conducen a el en demasiadas ocasiones. Sé que mi vida gira en torno a quieros, sueños que se han quedado enganchados en el tiempo, pequeñas metas que parecieran quedar demasiado lejos, grandes esperanzas que al levantarme inflo para que no se queden al ras del suelo... debo inflarlas cada mañana pues éstas, se encargan de llevarme de un lado a otro, sé que si no lo hago, caigo. Sé que si no lo hago de nuevo aparecerán las dudas, el cansancio en mitad de la cuesta, los puntos suspensivos donde el no saber me deja en blanco... sé que esto provocaría la aparición del miedo que hoy ya no tengo; el miedo a perderme y no poder regresar de vuelta, el de verme lejos y no tenerte cerca... miedo al paso del tiempo, al olvido, al no ser lo suficientemente buena.
No... hoy no me toca perderme, ni tampoco averiguar que las lágrimas no saben que existe un verbo llamado parar. Una de cal y otra de arena, y hoy estoy pisando arena fina, hoy estoy esperando que se esconda el sol mientras mis pies se hunden bajo el agua de este mar azul que se extiende hasta otras orillas.
No... hoy no hay miedo, y es que el miedo desaparece cuando encuentras las palabras adecuadas de quien más deseas, cuando te das cuenta que todo tiene un tiempo, déjame vida disfrutar un sólo momento.
Hoy vuelven a mi palabras que creí olvidadas, hoy vuelve un "te quiero", es increíble ver como escucharlo cambia las cosas... son palabras que curan tristezas y te elevan del suelo para volar alto...  volar alto, debería de aprender hacerlo sin ellas, pero hoy en día me resulta difícil llegar hacerlo si tú no estás.
Y sigo aquí, mojando mis piernas, mirando al cielo... llenando de suspiros el aire.

Hoy me has salvado de nuevo... y entre suspiro y suspiro vuelvo a decirte, "yo también te quiero". 

miércoles, 18 de julio de 2012

A solas.



Sigo deteniéndome delante de la misma puerta, esa en la que te creo ver todas las noches, en la que me detengo sin más cuando necesito verte, cuando después de caminar en círculo horas y horas, agotada me pego, mientras mi cabeza lo único que piensa es un puede que hoy te encuentre tras ella... sí tras ella... y me quedo callada, enmudezco todo tipo de pensamiento, cierro los ojos e intento recibir alguna señal... un "ya voy" o un "estoy aquí", un "he vuelto a buscarte, sal de ahí".
Todas las noches me detengo en la misma puerta, esa que me separa de todo y que llevo tiempo sin poder abrir, sin fuerzas para poder abrir... a veces las caídas son demasiado grandes, el valor se acobarda y el miedo se aloja en la misma habitación, esa en la que acabas cuando la suma de las tristezas y desilusiones no deja espacio para nada más que oscuridad.

"Ven a buscarme" susurro entonces... y me imagino que lo haces... y por un momento pareciera entrar un pequeño haz de luz por debajo de la puerta."Ven a buscarme" y entre las sombras dibujo una mano que espera... "ven".

Hoy por fin ha ocurrido, la he tocado... hoy he podido coger esa mano... hoy, después de tanto, vuelvo... he cogido a la persona que se quedó fuera y he dejado en la habitación a mi yo magullado, el de los ojos demasiado hinchados, el débil, el que cayó desde lo más alto. Hoy quiero respirar de nuevo aunque lo haga despacio. Sí, hoy le vencí al miedo... los sueños siempre acaban por rescatar al que cae en la oscuridad.

viernes, 6 de julio de 2012

Gracias Beatriz.



Beatriz Salas del blog  http://beatrizsalas10.blogspot.com/ ha hecho esta maravilla con uno de mis escritos, os animo a que os paséis por su espacio, un lugar lleno de magia.   

domingo, 1 de julio de 2012

Sí... da igual.


Da igual las veces que caiga que volveré a levantarme, da igual si hoy no consigo dormirme, llegará el momento en que empiecen a caerme los párpados, mientras, volveré a recordar... no me hace falta dormirme para soñar contigo, no me hace falta buscar mucho entre imagenes pasadas, mi mente siempre te recuerda, siempre hay algo que te trae de vuelta; un sentimiento, un olor, los colores de un atardecer o la lluvia fina de un día de verano sin sol.
Da igual que no estés, que ría o llore,  que me quede mirando de nuevo tras el cristal que separa el silencio de lo demás, dá igual que me pierda por las ruidosas calles de quien sabe qué lugar, da igual cuantos pasos esté dispuesta a dar o cuanto tiempo permanezca en el mismo sitio sentada... hoy me doy cuenta que no hay límite en un "te echo de menos", siempre se siente mayor el sentimiento de falta cuando se vuelve a necesitar de un aquél, aquella o aquellos... y hay días que el "te necesito" crece llenándolo todo, da igual donde esté, siempre lleno con esas palabras el aire que tantas veces me ha servido para mandarte mis besos... ¿los recibiste o tal vez no llegaron? y me pierdo en conversaciones a solas, y de repente digo con la mirada perdida;
"¿Te acuerdas?"...  no habrá respuesta... no estás, pero yo te traeré de vuelta, yo responderé por ti y recordaré los días en los que nuestra conversación favorita no entendía de palabras y sí de una simple mirada, que tus ojos lo contaban todo y yo... soñaba con verme en ellos siempre reflejada.

Ilustración de Benjamin Lacombe.

domingo, 3 de junio de 2012

Punto y final.


En qué momento del camino he llegado a perderme ya no importa... gracias a todos por haber formado parte de mi reino particular. Perdonarme si os dejo entre las letras de lo que ha sido, cierro la puerta, a vosotros os doy ahora mis llaves... seguid soñando, seguid construyendo castillos, seguid luchando que yo os seguiré mandando besos estéis en el lugar que estéis, que os mandaré una estrella para iluminaros la noche... a la luna le pediré que os cante nanas, al aire que os acaricie suavemente, al sol que os quite de fríos que quieran quedarse...
Cada vez que sople un diente de león, ya no desearé nada para mi... os estaré recordando y deseando a cada uno de vosotros lo mejor.

Gracias.

Adiós mi príncipe... no olvides nunca.

martes, 29 de mayo de 2012

Te espero.


Sigo perdiendo el tiempo... o quizás no.

Sigo deteniendo el tiempo; lo hago cuando veo volar una mariposa, no puedo evitarlo, me encanta mirar su gracioso movimiento, seguirlas con mi mirada hasta que se marchan; lo hago cuando acudo al campo y como niña me pongo a coger margaritas para deshojarles un pétalo, sólo uno, no me atrevo a robarles más de su belleza deshojándolas por completo sólo para saber si será esa la que me dé el sí, prefiero colocarlas en mi pelo como si ello me hiciera guapa... y sueño... y te pienso, me pregunto si te gustará mi cabello negro salpicado de diminutos puntos blancos y me pierdo, de nuevo mi imaginación se ha ido haciéndome perder el tiempo. Me gusta hacerlo, descubrir maravillas y pensar mil cosas... me gusta mirar el cielo cuando está plagado de nubes blancas, me gusta jugar con ellas, darles forma con mis dedos, me gusta hacerme pasar por dios y hacerlas moverse con una fuerza invisible que las hace volar hasta donde yo quiero, sí ya sé, son ellas las que juegan conmigo y es mi dedo el que se apresura a seguirlas mientras el viento las va moviendo. 
Me gusta pensar en ti, imaginar lo que estarás haciendo ahora, justo ahora en este preciso momento...


Hay días en los que no apetece hacer nada, que pararía el tiempo sólo para poder coger una bocanada fresca de aire, limpiarme por dentro y luego, tras eso, volver a la locura que será menor tras respirar un poco de mi libertad. Hay días en los que pequeños detalles me salvan, me rescatan... es como si estuvieran ahí para eso, para acudir a mi cuando me ven en peligro; la mariposa, las briznas de hierba bailando cuando las acaricia el viento, una niña cantando suavemente una melodía entre el ruido del ir y venir de la gente... la pequeña flor que ha crecido entre las apretadas piedras de una casa vieja que se cae enferma sin remedio, el vuelo de un pájaro que pareciera detenido por unos instantes allí en el cielo... mis pequeñas cosas, hoy vuelven a mi mis pequeñas cosas y me paro... y respiro... y aprovecho este pequeño instante para coger todo el aire que pueda... y regreso, sólo espero que tú hayas vuelto y que la locura se vuelva cuerda hasta que vuelvas a irte y de nuevo me toque perder el tiempo mientras te espero, porque sin ti y sin mis pequeñas cosas... no puedo más que decir, dejadme el manicomio abierto .

miércoles, 23 de mayo de 2012

Me quedaba corta...


Quizás en ocasiones no encuentro palabras suficientes para explicar algo, para expresar lo que siento... quizás, otras me deslizo sigilosamente y hasta con ellas bailo mientras se colocan despacio en las hojas de papel o en la pantalla de un portátil dando así lugar a mi pequeño mundo al revés.

He tenido días buenos... días que aparecen tras una noche donde luna me susurra despacio, me canta dulces nanas o me deja abierta las puertas hacia esperanza... esa que unas veces se achica y otras en cambio crece dándome alas.

He tenido días para dejar en el lugar donde se olvidan las cosas, ese que nunca encuentro y se oculta bajo un letrero que pone "te dije que acabarías haciéndote daño"... días en los que nada brilla y me he escondido en los rincones más oscuros del reino lamentándome de haber quitado corazas cuando el camino lleno de zarzas me ha impedido seguir, y yo terca he seguido mientras cada pincho me dejaba el mismo mensaje sobre mi piel: 

"Nunca se alcanza la calma completa".

Mensajes... ¡he mandado tantos!, los guardé en botellas con besos, en pequeños barcos, se los di a la luna, a mis estrellas doradas, dejé en árboles notas, corazones colgando de ramas, he gritado tu nombre en la colina más alta... he ido a buscarte saltando de nube en nube, te he lanzado todos mis besos de chocolate, he caminado infinitos caminos con mis zapatos rojos, caminando ... siempre caminando, parando algún momento para coger aire o cuando desilusión de repente me despierta. Y sí, he soñado, ¡cuánto he soñado!... un reino como este, vive de sueños, moriría sin ellos.

Quizás en ocasiones no tengo las palabras justas, y en otras no paro de repetir las mismas porque ellas son las que me hacen volar, las que me llevan a ti y me sacan sonrisas sin más;
besos, aire, cielo, estrellas... aire, sueño, amor, te quiero y vuelta a empezar.
Hoy mi reino se despierta tras una noche en la que poco he dormido, en la que he intentado decirte en una frase todo lo que sentía y luego me parecía corta ... entonces, qué puedo decir ;
que seguiré lanzándote besos y envolviendo suspiros con papel de regalo para ti, que te quiero... no olvides eso, que sin ti no soy nada, que los días que aquí llueve lo hace por echarte en falta... que cada vez que soplo mis dientes de león pienso en ti, que... no sé son tantas cosas.

A veces creo que me faltan millones de palabras y otras con tan sólo dos quedo callada.

lunes, 21 de mayo de 2012

Despertando...



Llegan los primeros rayos, aún no se ha despertado del todo mi cuerpo y sigo creyendo que es mala idea salir de la cama para volver a enfrentarme a la rutina diaria, esa que sustituirá el calor que  guardan mis sábanas tras refugiarme en ellas después de haber estado toda la noche en vela jugando a ser tu princesa, por el frío de ya no tenerte cerca, de comenzar un nuevo día en el que seguramente lo único interesante que haré será volver a pensarte.
Últimamente no paran de preguntarme qué es lo que me pasa, el porqué de mis ojeras, el cómo te encuentras, el qué haces hoy se te ve radiante o un "¿qué es eso?.. sonríes sin darte cuenta"... interrogantes, siempre hay uno paseando de boca en boca y en realidad, a nadie importa lo que responda. 
Hoy no quiero levantarme, no quiero salir corriendo hacia ninguna parte, no quiero depender del tiempo que me marca y obliga a realizar cosas, no... no quiero levantarme y ponerme el disfraz del día, no quiero perder los minutos en conversaciones banales... no quiero hablar, no quiero ni molestar ni ser molestada, sólo quiero quedarme en mi lado de la cama favorito, el tuyo, y volver a dormirme mientras aún conservo nuestro aroma en la palma de mis manos, mientras aún detengo el último beso que se quedó prendido en el escote de mi pijama... no, no quiero levantarme, quiero quedarme quieta, quiero perderme dentro mientras deseo compartir contigo este calor de sábanas,  este que mi cuerpo guarda... quiero ser de nuevo princesa y tú amor, el príncipe que me rescata.

jueves, 10 de mayo de 2012

Sin a penas tocar el suelo.


A veces creo que voy a explotar... que no puedo hacer otra cosa más que imaginarte, que soy incapaz de dejar de juntar mis labios para mandarte los que siempre salen, los que el corazón quiere entregarte... que imposible resulta no pensarte en la madrugada, en la mañana, la tarde o cuando cae la noche y a oscuras me pierdo en lo más ancho de mi enorme cama... demasiado grande en ocasiones, demasiado pequeña cuando se llena de palabras tiernas, de quieros que salen a raudales, de los no te separes... y floto, embriagada floto de este sentimiento cual pequeña pompa que termina por estallar en innumerables corazones que a su vez explotan dejando por cada uno un te amo volando hacia ninguna parte.

He caminado mil caminos descalza, he sufrido, me he equivocado, me he perdido, he sangrado, he muerto y después resucitado... he visto demasiadas sombras, demasiados circos, he sentido en ocasiones que volaba y otras veces en cambio no he podido ni dar un salto.
He recorrido las calles de muchas ciudades buscando respuestas, me he llenado de arena bolsillos, de estrellas colmado botellas con pequeños mensajes que he tirado al mar, he bajado al infierno, he creído subir al cielo... he dibujado corazones invisibles con mis dedos... me he sentido sola, muy sola... he aprendido que en la vida vamos llenando las maletas con un sin fin de cosas, maletas que pesan mucho o se aligeran dependiendo de lo que guardemos en ellas, demasiados sentimientos se guardan... demasiados.

Hoy, me he dado cuenta que la mía, ya no me pesa, si en un principio creí haberme acostumbrado a la cargante tristeza, hoy he comprobado que ya no está, que ha desaparecido dejándome sonrisas, un ramo de tus nomeolvides y un amor inmenso que me hace moverme sin a penas tocar el suelo... y floto cual pompa de las que explotan... floto.



lunes, 7 de mayo de 2012

De nuevo... fantasmas.


Hoy no hay más,

no hay palabras

ni casi letras,

sólo esta sensación de no llegar a tiempo...


Hoy tengo miedo,

no quiero dormir,

sé que están cerca,

que vendrán a robarme los sueños,

 sé que sigilosos se deslizaran dentro...



jueves, 3 de mayo de 2012

¿Qué hago?



Sentir que me falta una parte, preguntarme una y otra vez qué está pasando, caer en picado cuando me pierdo... volar a ras del mar mojando mis dedos, construir castillos en el aire imaginando que vendrás a rescatarme, reír... llorar, mirar de reojo los huecos que quedan cuando me pongo a contar las estrellas, caer en la cuenta de que llegado a un punto mis manos siguen vacías... llenar la despensa, cajones y armarios de besos para cuando regreses y dártelos junto a tantos otros que de mi boca nacen, de besos... siempre besos. Pintar, soltar te quieros entre los suspiros y hacerlos volar soplando suavemente para que suban y no se estrellen contra el suelo... comer con la sonrisa puesta sin apenas probar bocado, sentirme llena de esa felicidad que atonta sentidos... contar los segundos de las solitarias noches esperando que cada uno se convierta en horas, esperar... siempre esperar; esperar sentada rodeada de nada y de mucho al mismo tiempo, esperar palabras que vuelvan los días en los que en la cama te digo; "quédate, no te vayas".
Olvidar, dejar atrás aquello que me dejó triste, tocar la calma y quedarme con ella... soñar, escuchar... mirar esas pequeñas cosas que pasan... comprobar que no hay lágrimas que sean unas más grandes que otras, que aunque una sola salga y no muchas, todas duelen lo mismo, todas salen del mismo sitio.
¿Qué hago?... echarte de menos, reírme de mi misma... creer que puedo y no puedo dependiendo del día, enloquecer da igual si es por tener respuestas o no, amarte... maldecir los errores, desear, comerme a veces el mundo, e indigestarme otras con verdades que fueron mentiras y que la vida te muestra tarde, demasiado tarde.
¿Qué hago?... lo mismo de siempre, un puñado de cosas que a nadie importa y que seguramente más de uno hace.


Safe Creative #1205031577326

martes, 24 de abril de 2012

El tiempo seguirá pasando...


Guardé tus recuerdos aún sabiendo que tú no lo hacías... guardé historias viejas esperando que un día el polvo las cubriera y pudiera llegar el momento de deshacerme de todas ellas.
¡Cómo nos engañamos a veces!, ¡cómo caemos en lo absurdo guardando recuerdos que sólo uno tiene!, recuerdos que ya no traen nada y que por mucho que intentamos olvidar siempre estarán presentes. He aparcado tantos a lo largo del tiempo... he ocultado en la repisa de un corazón herido aquellos que quise cubrirlos de polvo.

Ingrato olvido que todo lo tocas, de mi ni se acuerdan
y yo contemplando de cerca las sobras.
Ingrato olvido, ingratas cosas,
ingrata repisa que guardas recuerdos...
ingrata vida, ingrata memoria
que de nuevo regresas al viejo estante de mi triste historia.

jueves, 19 de abril de 2012

Deseo.



Tocarte... hoy sólo deseo eso, tocarte. Bajar la estrella más brillante ponerla en el cabecero de mi cama y bajo su luz tocarte. Llenarte de besos y dibujar corazones sobre tus labios, tenerte cerca, sentirte dentro, oler tu cuello... hoy solo deseo eso. Borrar la tristeza que de improviso ataca haciendo flaquear mis fuerzas, probar tus labios, creer que puedo... demasiadas cosas, empecé con uno y ahora ya son varios mis deseos, aunque todos los resumo en uno, ese que haría realidad los otros y sin ninguna duda el más grande de mis sueños;

hoy sólo quiero tenerte cerca, al abrigo de mi cuerpo.

Seguiré tirándole besos al aire esperando que te llegue alguno, seguiré esperándote mientras te veo en cada uno de mis sueños y es que no soy nada... nada soy amor sin ellos.

domingo, 15 de abril de 2012

Un reino



Creo haber caído en el más dulce sueño, ese que me atonta de tal manera que me hace proyectar un sin fin de sonrisas, que me eleva pequeños centímetros del suelo y que me hace surcar cielos, mares y tierras sin ni si quiera moverme del lugar donde hoy me siento a contemplar mi reino.

Creo que hoy todo se presenta hermoso, que no hay ni un sólo rincón oscuro, que después de todo, se agradecen la últimas lluvias pues ahora todo pareciera salir con mayor fuerza... que los colores pasteles, dorados y verdes ahora se ven más limpios, más puros. Que lo que llegó a marchitarse un día ahora ha dado paso a nuevas flores que crecen sin importar en qué sitio, inundando de aromas silvestres el aire y llenando de pétalos los caminos.

Es hermosa la calma que llega tras la tempestad, es hermoso sentir de nuevo que el reino vuelve a respirar... mi reino, esa prolongación de mi misma que sabe cuando estoy triste o contenta, ese lugar donde tantas veces sueño... qué es la vida si no se sueña más que aburridos momentos en los que agonizan esperanzas, qué es una vida sin sueños más que castillos sin torres, apagadas luces y utopías quebradas.

Hoy pinto en el dintel de la puerta de mi casa;

"La vida sin sueños no vale nada"

viernes, 13 de abril de 2012

Contigo todo el tiempo.



Llévame contigo allá donde las estrellas nacen... llévame contigo para no dejar de abrazarte, para jugar a ser nuestros propios dioses... para dictar nuestras propias leyes, esas que sólo dicen de amar.
Llévame contigo a volar entre las nubes mientras hacemos que el tiempo sólo sea nuestro, mientras lo enredamos atándonos cada segundo al cuerpo.
Llévame y cúrame de fríos que en la noche atacan cuando no te siento... cuando a la luna hablo convirtiéndola en celestina para que a tu cuarto vaya, se cuele por la ventana y te despierte para decirte que mi vida es tuya, que me mandes besos para poder llenar mi almohada... sí mi almohada, que yo iré cogiéndolos uno a uno mientras sueño contigo hasta el alba.
Y volar contigo... y olvidar el resto, llévame al lugar donde se pude coger a puñados la felicidad.


Hoy al despertarme he percibido de nuevo tu olor en mi cama, atrás quedaron las nubes y si algunas quedan, hoy... caminaré sobre todas ellas.

miércoles, 11 de abril de 2012

Pequeños alfileres.


Llueve... los días grises parecen enturbiar más aún el alma, las finas gotas parecieran pequeños alfileres que juegan a intentar clavarse, las nubes se confabulan con el viento para tapar los tímidos rayos de sol que se difuminan rápidamente... me pierdo. Hoy siento la necesidad de soltar todo lo que llevo dentro, de unirme a la naturaleza e imitar su gesto. Hoy me salen lágrimas sin más, no sé el motivo porque seguramente son muchos. Hoy hasta mi reino pareciera adoptar cada charco como si fuera suyo, como si quisiera demostrar que también sucumbe ante la tristeza de un día que no termina de despertar.


Hace rato que mi interior gotea, que he entendido que por mucho que extienda mi mano intentando buscar caricias de cada gota, lo único que consigo es hacer bailar mis dedos al compás de mis pensamientos mientras se mojan... qué tienen estos días grises que afloran las penas, que nos transforman. Qué tienen estos días que sin darnos cuenta nos llevan a pasados que quedaron grabados en el corazón a fuego lento, que reabren heridas, que confunden presentes... que nos tapan el futuro con oscuras vendas.


Hoy con los ojos hinchados miro al horizonte, no sé... algo me lleva a mirar allí, quizás esté buscando a que venga un rayo más fuerte, a que aparezcan los claros. Quizás esté esperando a que algo me ayude... no sé, quizás debería cerrar los ojos y esperar... o tal vez seguir llorando hasta que no salga más.

Llueve.


Safe Creative #1204111461043

martes, 10 de abril de 2012

A dos milímetros.


Demasiadas voces... demasiadas. No sé si conseguiré que entre todas ellas me escuches.
Y me falta el aire... desesperadamente intento hablarte pero hoy he visto que mientras se mezclan las de todo el mundo, las mías por mucho que grite, se mueren a dos milímetros de mi boca.
Puede que sí, que me haga complicadas las cosas, que mi pelea no de fruto alguno, que mi canción no tenga letra y que aunque me empeñe en escribirla, no consigas oírla nunca.
Hoy como todas las mañanas, vuelvo a decirte... a susurrarte, ya me cansé de dar gritos en vano. Ahora al levantarme, te diré lo que siempre te he dicho, te diré amor te amo... te cantaré mi balada triste, me ahogaré entre suspiros y me encerraré entre mis cuatro paredes esperando a que un día llegue respuesta a todo lo que te mando...
Te mando suspiros y besos, te mando mi mejor pluma, te mando infinitos te quieros, mi última sonrisa, un diente de león intacto... te mando el fino y delgado hilo que sujeta un corazón que vuela, te mando un te echo de menos, cien de mis doradas estrellas... te mando porqués con respuesta y la mayor de mis promesas.
Y seguiré levantándome siempre con palabras de amor en mi boca, puede que no las escuches pero aunque se queden ahí, a dos milímetros, no enmudeceré nunca... seguiré diciéndolas en cada historia.


Safe Creative #1204111461234

lunes, 9 de abril de 2012

Humo.


La ironía creo que ha hecho pasto de mi vida, que algún mecanismo no funciona, que por mucho que intente arreglarlo ella está presente riéndose a cada paso apagando sueños como si se soplara una vela, dejándolos en humo... siempre en humo.

He luchado contra mis miedos una y otra vez, y cierto es que no hay victoria que proclamar. No hay día, momento o segundo en el que no tema de nuevo perderme en la absoluta oscuridad. Así es mi vida, una continua lucha donde no hay posibilidad de tregua, donde no hay batalla que se gane por completo, donde me afano en buscar esperanzas que suelen quedar demasiado lejos... rozarlas, si pudiera rozarlas, tocar con mis puntas de los dedos un poco de lo que quiero, sentir que he conseguido algo y no morir en el intento.

Y lucho, sigo luchando aún sabiendo que me muero, que todo está demasiado lejos... la ironía de mi vida; soñar y despertar de golpe cuando creí poder tocarte con mis dedos. La felicidad son pequeños destellos que difícilmente se dejan atrapar y que a mi dejaron de visitarme hace ya demasiado tiempo.

Hoy como ayer espero ver encendida de nuevo mi vela, espero que un destello me indique hacia donde caminar de nuevo... y lucho... y de nuevo lucho.


Safe Creative #1204111461258

martes, 3 de abril de 2012

Secretos a voces.




Hoy no me importan mis desplumadas alas, no me importa ver que en el camino hay demasiadas piedras o que los días grises me seguirán atrapando cuando no sepa qué hacer.


Hoy no me importa soplar dientes de león mil veces y sentarme a esperar... no me importa contar las estrellas y perderme en la cuenta sin conseguir llegar a dormirme, pareciera tenerte más cerca mirándolas a todas ellas.


No me importa poner la misma canción una y otra vez, esa que cada vez que oigo te trae de nuevo a mi lado, eliminando distancias y aniquilando por unos instantes la estúpida idea de que no verte me hará olvidarte. Olvidarte... cómo olvidar cuando se quiere tanto, da igual si estoy lejos o cerca, magullada por golpes o contenta... contenta, como cada vez que allá en la colina más alta, proclamo a los cuatro vientos secretos que tú ya conoces, o como cuando te mando besos y suspiros que dices oler como si fueran rosas y que necesito enviarte... el corazón nunca calla por mucho que se le amordace.

Cómo decirte que tú y sólo tú eres lo único que me importa.


Ilustración; Benjamín Lacombe.


Safe Creative #1204111461241

lunes, 19 de marzo de 2012

Sigo...



Anhelo tiempos donde dibujar sonrisas era fácil, donde los sueños plácidamente descansaban al abrigo de tu mirada... tiempos en los que no me preocupaba un mañana y me dejaba llevar de la mano esperando sentir que tú y sólo tú, pudieras guiarme el alma.
A veces, en el espejo, sólo puedo ver la sombra de lo que fui.



Han pasado pocas horas desde que pinté las nubes que aparecieron negras... nubes que traen preguntas de si vale o no la pena seguir levantándose cada mañana para retocar lo que pareciera que en días grises como hoy, ya no tiene arreglo. Demasiadas capas de pintura, demasiadas palabras sin dirección alguna... demasiada metáfora para decirte lo difícil que se me hace levantarme algunas veces.

Sigo guardando cientos de botes de pintura con los que repaso cada nube de mi oscuro cielo, cada vieja estrella que sin más se apaga. Sigo guardando pinceles en cualquier sitio... en los cajones, en armarios y hasta creéme si te digo, que el mejor lo escondo bajo la almohada.
Sigo teniendo miedo cuando me faltas, miedo a que cambie todo, a que mi reino se desdibuje... un reino donde te sueño cuando estoy sola, y que temo pudiera llegar a borrarse por no tener más colores con los que pintar esperanzas.

Y seguiré, seguiré tapando con azules los días grises, seguiré esperando en mi reino coloreado... un reino que compartir contigo... te daré el pincel que guardo bajo la almohada, volverás a perfilarme sonrisas o estos labios que te extrañan... dejaré que me pintes besos... te haré rey de mi morada.
Seguiré... seguiré esperando.

lunes, 27 de febrero de 2012

Acabe como acabe... todo continuará.

Supongo que estamos condenados a ver que absolutamente todo tiene fecha de caducidad, que determinados actos, propósitos y vivencias así como tienen un comienzo mueren, bien porque no llegaron a realizarse nunca, se quedaron en el aire o porque sí... se tuvieron la suerte de poder tocar.
Supongo que la vida es un pequeño plazo de tiempo en el que intentamos construir todo aquello que nos sea posible y que a poder ser, nos haga rozar la felicidad. Es por ello que cuando la tenemos deseamos que dure siempre, que cuando caemos deseamos cerrar los capítulos de angustia que nos tienen inmersos entre incertidumbres, interrogantes que jamás se resuelven, o recuerdos de cualquier pasado que entre anhelos de un "pudo ser de otra manera" intentamos olvidar pues sabemos que de ahí ya no podremos sacar más, ¿los olvidamos? no... no es cierto, recurrimos a los buenos recuerdos cuando no podemos más, cuando la melancolía nos dice; "qué pena se quedó atrás". Eso es la vida... un cúmulo de esperanzas y sueños para aquél que lucha entre las pesadillas diarias, un "que no se acabe" para quienes han llegado a ser dichosos y temen dejar de serlo precisamente porque saben que nada es eterno, que hay demasiadas fechas dando inicio y final a las cosas.

Mi vida... mi vida en este reino es una mezcla de todo un poco, de tristezas y alegrías, de sueños... siempre sueños, quien no sueña no espera nada, quien espera a veces se le hace todo demasiado largo, quien tropieza piensa que el golpe no será más fuerte la próxima vez, quien cae intenta buscar la manera de levantarse... quien no la encuentra se pierde en ese "todo tiene un final" y seguramente entre lágrimas vuelve a soñar, vuelve a creer aunque haya días en que todo, todo esté demasiado lejos.

Los primeros rayos de sol de esta fría mañana me hacen pensar en todo esto, me hacen ver que no hay nada lo suficientemente bueno o malo, que siempre se quiere más, que puedo perderme en sin razones de muchos, que puedo acertar y fallar a la vez... que todo, absolutamente todo, tiene fecha de caducidad... que las segundas partes nunca han sido buenas si las primeras nos dejaron con mal sabor de boca y que a una historia con final feliz siempre le añadimos un continuará. 

Intento continuar... intento coger el calor de unos rayos aún sabiendo que hoy no me calentarán lo suficiente.

Hoy mi reino pareciera tener mil caminos y mientras me decido por cual aventurarme, hoy... hoy sin quererlo pareciera estar preparándome ante cualquier final.
Todo tiene un principio y un final, y aunque aquí se acabe una historia... aunque aquí se acabe, no hay duda alguna, otras comenzarán.