jueves, 29 de septiembre de 2011

Shhh...



Shhhh... calla, no pienses en nada... shhhh... calla que yo alejaré tus penas más grandes y haré que olvides por un momento amargos recuerdos mientras escuchas palabras que trenzaré con quieros, con puedos... con felices sueños.

Shhhh... calla, no llores mi alma, que soplaré lejos las nubes que no dejan ver tus estrellas doradas. Recuerda que siempre tendrás mi hombro para aplacar esos sentimientos que a veces nos dejan a la deriva en este mar que por momentos ahoga, pero en el que siempre tendrás mi balsa.

Shhhh... calla, que yo te haré volver a soñar con días de sol, con cielos azules salpicados de nubes blancas... que yo te secaré lágrimas, que te cantaré mi nana hasta que por fin te duermas... shhhh calla y escucha mi historia esa en la que juntos luchamos contra dragones feroces, brujas despiadadas u horribles fantasmas... que aquí me tienes para acabar con todos ellos si a ti las fuerzas hoy te faltaran.

Shhhh calla, cierra tus ojos y escucha como la tormenta se aleja mientras mi voz suavemente te acuna entre suspiros que delatan que poco a poco todo ya pasa.

Shhhh... duerme... que no me iré, que velaré por ti mientras descansas.  

Ilustración de Gustav Klimt. 

lunes, 26 de septiembre de 2011

Silencio.


Cómo algo como el silencio puede ser eterno cuando se espera que alguien lo rompa, efímero cuando lo perseguimos huyendo de las palabras, descanso cuando la mente se agota, trabajo cuando esperamos algo...
Cómo algo como el silencio a veces nos hunde en la más grande de las miserias y otras nos lleva a recuerdos, a desesperar, a soñar, a reír o a llorar.
Hay días que me ahoga y otros en cambio... otras me salva meciéndome entre sus brazos. 

Pero hoy no quiero oír sólo mis pensamientos, hoy no quiero de ese silencio. Hoy quiero oírte susurrándome al oído, que tus palabras acaricien mi alma alejando de mi cuerpo esa sensación amarga que me queda cuando no te tengo... esa sensación de vacío que hace que uno se sienta sólo entre millones de personas que hablan a veces un idioma sordo pues ensimismada les veo abrir sus bocas y nunca llega nada... y recuerdo... recuerdo tu voz y te espero... espero encontrarte de nuevo y así romper este silencio que lo envuelve todo. Y te espero porque sé que volverás pronto, aunque un segundo lejos de ti amor, uno... sea demasiado tiempo.

martes, 20 de septiembre de 2011

Finales...



¡Puedo equivocarme en tantas cosas!... puedo creer estar eligiendo el camino correcto y estar metiéndome en la boca del lobo... puedo creer que las palabras no hieren cuando lo cierto es que hay muchas que terminan fastidiándolo todo... puedo creer que me quieren y encontrarme con que es demasido grande mi cama, con un marco de fotos vacío, un volveré a buscarte o un ahora es tarde... demasiado tarde. 
Y es que en la realidad, las ranas siguen siendo ranas, el festín de perdices al acabar la historia no existe... no hay goma de borrar cuando algo sale mal, no hay manera de cambiar... no hay vuelta atrás.
Y cómo sé que me equivoco cuando creo hacer lo correcto, cuando sé si el final será triste si empezó perfecto... no hay bola de cristal, ni varita mágica, no hay adivinos, brujas o hadas que cambien lo quedó en el aire... será que a veces sufro antes de tiempo, será que temo que lo bueno pase... quién sabe cuando uno se equivoca... quién... quién sabe.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Enséñame tú...


Enséñame a bailar entre tus brazos,
a recordarte con sonrisas,
a sentirte siempre cerca.
Enséñame lo largo que puede ser un beso,
la ternura de la mirada de tus ojos posándose en los míos,
las caricias interminables...
Enséñame a no derramar lágrimas,
a sentirme feliz  entre palabras,
entre compartidos silencios,
a no sentir que se rompe todo cuando me faltas,
a quererte a cada instante,
a dejar atrás rencores...
a mirar estrellas en la noche por muy nublado que esté el cielo.
Enséñame a hacer de mis suspiros los tuyos,
a compartir sueños...
a volar alto,
a sentir junto a la mía por siempre tu mano,
a encontrar el camino correcto,
a levantarme cuando me caigo.



Enséñame cómo me quieres...

Hoy quiero aprenderlo todo de ti, hoy quiero que sepas que en mi reino tú tienes mi trono, que por ti los sueños se hacen dulces... que hasta líbelulas en mi jardín bailan y que sin ti mi reino no existiría. Hoy como tantas veces, pienso en ti.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Mi reino.



Hoy vuelvo a recorrer parajes de un reino deshabitado hace ya mucho tiempo, un reino que encontré en una esquina de mi memoria sin protagonistas, sin magia... sin nada. Un reino que en su día albergó castillos con princesas, príncipes apuestos, sonidos de trompetas, bailes en palacio... alguna varita mágica y una bruja malvada... un reino sacado de todos los cuentos con el que de niña soñaba y con el que pasaba horas imaginando que yo también encontraría esa rana a la que dar su beso, un "colorín colorado" con un final perfecto, o un "y fueron felices y comieron perdices"... sueños de niña que al igual que todo lo que había en el reino, se quedaron cubiertos por el polvo en las estanterías más viejas de una loca cabeza que tiende a olvidar demasiadas cosas . Hoy, después de que apareciera un día sin más entre mis recuerdos, rescato mi antiguo reino aunque ya casi no queda nada.
En mi vuelta, encontré unos zapatos rojos, una casita de chocolate mohosa, un espejo roto... una senda con algún adoquín dorado... encontré lugares que se quedaron solos... una rueca apolillada, un castillo con altas torres, un atajo por el bosque...
Hoy vuelvo a pasear por los campos, salgo de mi letargo... hoy intento reconstruir con historias cada esquina por la que paso... intentaré llenar huecos, quién sabe si conseguiré levantar sueños, crear sonrisas, arrancar suspiros o incluso provocar miedo... quién sabe, lo que sí es cierto es que poco a poco ha vuelto a aparecer la magia, pues de repente mientras pensaba, a la imaginación le han vuelto a crecer las alas... dime ¿a caso tú no has notado que aunque no vayamos alto volamos?. Vente, imagina, vuela, que igual que yo tengo mi reino, tú tienes el tuyo entre recuerdos y sueños... vente cuentame los tuyos y volemos por un momento lejos... muy lejos.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Ecos.


Y suenan fuerte los ecos de un ayer, de unas risas compartidas, de palabras que atropelladas salían queriéndote decir en poco tiempo lo que sentía sin dejar atrás ninguno de los quieros que aún todavía conservo... ninguno de esos "te he extrañado tanto" o "no vuelvas a marcharte, que muero cada vez que faltas... que sin ti sollozo en cada rincón de casa". Ecos, sólo ecos... hoy me doy cuenta que sólo hay eso...
Qué pasó con los susurros que acariciaban mi cuello abriéndose paso entre mi pelo para acabar cobijándose dentro, en lo más profundo de mi cuerpo.
Qué pasó con mi reflejo en tus ojos, con la intermitencia de besos cada noche, con el devorar alientos...
Hoy suena fuerte el palpitar de quien celosamente guarda cada uno de esos momentos y mientras la cabeza se pierde entre mil y una imágenes borrosas por la tristeza, me siento culpable por traer de nuevo lo que ya no tiene camino de vuelta, lo que se quedó perdido entre mi recuerdo y tu olvido, entre pasado y presente... qué pasó para que no me diera cuenta de que lo perdí todo hace ya tanto y que no sirve eso de agarrarse a esperanzas inexistentes fabricadas por esta mi locura que pretende hacer llevadera tu falta... y me engaño, cómo no... me engaño esperando cuando de sobra sé que nada más que los recuerdos me acompañan ... recuerdos, sí... recuerdos.
Y van pasando los días, y me voy obligando a abrir más estos ojos, pero que difícil es salir de la mentira en la que se cae cuando no queremos ver que ya nada queda. No... ya no quiero mentirme más, pero dejar a la vez de soñar y amar, duele... sí, cómo duele.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Hoy están aquí... hoy no quiero dormir.


Hasta aquí han empezado a llegar mis miedos, yo que pensé poder protegerme tras este mi reino, hoy me doy cuenta de que no sólo la bruja puede encontrarme... también han llegado ellos, pequeños miedos dispuestos a recordarme que pueden aparecer en cualquier lugar.

Tengo miedo a perderte, a esa bruja llamada tristeza que se mete dentro del corazón oscureciendo mis días, empañando noches.
Tengo miedo al olvido, a que no recuerdes mis palabras, que no recuerdes mi cara, a que pase el tiempo y no conseguir nada.
Tengo miedo a esa nada, a sentirme incompleta por faltarme presencias que consiguen llenarme tanto cuando me acompañan. Miedo a caer y no saber levantarme, a sentirme sola... tan sola.
Tengo miedo a los sueños rotos, a quedarme varada en sus orillas sin poder conseguir acercarme, a rozar con los dedos el vacío que se produce cuando me faltas, a sentirlo... al frío que aparece cuando desespero en una cama demasiado grande y en la que dormir resulta imposible cuando los recuerdos se amontonan en mi cabeza queriendo salir de golpe entre preguntas sin respuesta, entre imágenes absurdas que esta locura proyecta haciéndome verte lejos, muy lejos... cuando lo que quiero es tenerte lo más cerca posible para quitarme malos sueños o amargas tristezas.

Hoy en mi reino aparecen estos miedos... y mientras intento sacarlos fuera, me doy cuenta de que el estar sin ti es lo que provoca cada uno de ellos... hoy espero con los ojos bien abiertos, no quiero dormirme dejando pasar ninguno de ellos, despierta los enfrento como puedo... pero si duermo... dormida me atacan sin remedio.


Ilustración de Alex Jansson