jueves, 30 de junio de 2011

Fantasmas.


Hoy he vuelto a rodearme de sueños, te he tocado, he sido dichosa por unos instantes. Te he enseñado los colores púrpura de las flores, los dorados de mis estrellas... hemos permanecido tumbados en la hierba mirando las nubes pasar, cogidos de la mano... hemos soñado juntos, prometido que la triste soledad, esa que me castiga sin tu presencia, jamás volvería a tocarme con su frío cuerpo.
Te he oído susurrarme mientras las brisa despeinaba tu cabello... hoy he soñado... he vuelto a soñar contigo, más el despertar ha sido extraño, sonrisa en la boca por recordarte, lágrimas en las mejillas por añorarte... una cama demasiado triste, mis manos vacías... las luces aún encendidas de mis farolillos en el cabecero y en la almohada... alguna de las flores púrpura que dejaste en mi pelo.

domingo, 26 de junio de 2011

Tiempo y espinas.


Hoy los jardines de nuevo aparecen muertos, por mucho que me empeñe en regar cada noche mis zarzas, en dejar en cada espina mis besos o colgar mis sueños, a la mañana siguiente me encuentro con que todo está seco, con que las zarzas pinchan, con que lo que quise decorar con hermosas palabras, se pierde al alba junto determinadas esperanzas... qué es lo que debo de hacer para que no se rasguen determinadas cosas, en qué debo creer cuando se desangran ilusiones... cuando parece que se pierde todo...
A la noche lleno de besos pinchos, cielo, huecos, labios aunque estén lejos... párpados somnolientos en la mañana, o la fina piel de un cuello. A la mañana vuelvo a caer desesperada al comprobar que de nada sirve repartir mis quieros, que no hay cuerpo al que repartir nada, que no tengo tu cara, que a veces te noto demasiado lejos, que en la noche se escaparon lágrimas sin pedir permiso por la almohada, confidente de pensamientos en las madrugadas.
Y el tiempo pasa... fugaz cuando te necesito... el maldito lento cuando no te tengo.
Mañana, el jardín, por mucho que lo cuide durante el día aparecerá seco, lo sé... y todo volverá a empezar de nuevo... besos, sueños, cansancio, quieros, palabras, miedos... todo volverá a salir de nuevo, es mi reino... es lo único que tengo...  puede que no sepa hacer otra cosa, que me convierta en autómata con el pasar de los días... tal vez, quien sabe, tal vez consiga que una  noche no se muera todo lo que guardo dentro, puede... como siempre aparece un no sé... un tal vez.

martes, 14 de junio de 2011

Sueños... siempre sueños.


A veces cierro los ojos para perderme un minuto, para tomar el impulso adecuado que me ayuda a saltar entre problema y problema... entre calles llenas de caras que no me dicen nada, entre el ruido de una ciudad que nunca duerme... entre murmullos o voces que salen de bocas que intercalan bostezos en la mañana y suspiros cansados cuando el tiempo pasa.
A veces imagino encontrarte en la cola del bus, en la butaca de al lado del cine, en el parque sentado en el banco del fondo... el que tantos secretos grabados comparte, ese en el que un día se dibujaron corazones, se escribieron nombres.
Y sueño... y creo entonces que todo es posible, y te veo... a mi lado en el cine comiéndonos a besos, paseando juntos con las manos entrelazadas mirando tu cara sin sentir miradas extrañas, sin percatarnos de si empieza a llover o si cae la noche en esta ciudad que nos traga por miles de calles por las que te llevo parándote en cada esquina para robar de tu boca dos palabras...
Y sueño... y cierro los ojos... y la imaginación vuela recorriendo mis mil campos de amapolas rojas, el árbol seco con miles de notas... los muros de piedra de este reino inventado...
Hoy sueño tantas cosas en tan poco tiempo... sueños, siempre sueños.

lunes, 6 de junio de 2011

Extraña.


Hoy me siento extraña... siento que las cosas cambian, que las palabras no llegan a ti por mucho que me empeñe en soltarlas... que debería de cerrar los ojos, dejarme llevar y quedarme profundamente dormida en este reino que un día amanece perfecto y radiante... y al siguiente parece morir entre las sombras cayendo en el olvido.
Olvido... olvido... siempre presente el temor de caer en él y no ser más que un recuerdo fugaz, que se consume poco a poco, para terminar en nada.
Hoy no sé porqué, pero me siento así, me siento recuerdo, pasado, olvido...
No sé... hoy una parte de mi se apaga.
No sé lo que tardaré en salir de este lado oscuro, este que me atrapa, un día sí otro también... no sé si sera cuestión de esperar a que pase este, esperar la siguiente alba... no sé y mientras floto en la incertidumbre, el reloj hoy pareciera roto, sin manecillas que den las vueltas, quizás es que el tiempo se para... o es que me siento así porque me faltas.