viernes, 29 de abril de 2011

Papeles de colores, cerezas y una luna de arena blanca.


Mirando entre los recuerdos, he encontrado cosas maravillosas, he sacado a tomar el aire pequeños deseos de cuando era niña... he recordado que quería ser astronauta para llenar de huellas una luna cuyo suelo veía de fina arena blanca, he vuelto a verme jugando con las cerezas poniéndomelas como pendientes o comiéndomelas, dejando el hueso limpio sin desprenderlas de su verde rabo... me he visto haciendo agujeros en papeles de colores con la perforadora para luego cogerlos y convertirlos en lluvia, esa que no mojaba, pero que tantas risas me provocaba. Me he visto como defensora de lagartijas, de sapos, de cualquier insecto que corriera peligro ante el tirachinas de algún niño... he visto mi sonrisa, mis enormes caídas con aquellos patines de ruedas rojas, que parecían retarme desde la despensa donde acumulaba los juguetes mi madre y que se veía enorme cuando en realidad era chiquita... había tantas cosas en aquella despensa... tantas, la caja metálica con la plastilina, un balancín con forma de caballito que ya estaba viejo y solía ir a ver para preguntar cómo estaba, para darle ánimos... o decirle "tranquilo ya verás, te arreglarán" .
Hoy veo cómo ha pasado el tiempo... cómo los recuerdos perduran para traernos de vuelta aquello que no podemos dejar atrás. Hoy me toca ser niña, hoy quiero llenar bolsas con pequeños papeles de colores, abrir la ventana y dejarlos que salgan, que caigan... que vuelen... y así volver a recuperar la misma risa de entonces, la misma risa de niña a la que no le preocupaba nada y que jugaba con los bolsillos llenos cómo no... de incontables ilusiones.

lunes, 25 de abril de 2011

Guirnaldas de luz.



Sigo haciendo idioteces, sigo desparramando este sentimiento que me vuelve tan estúpida a veces... desparramándolo mientras escribo en las paredes con enormes letras TE AMO, mientras dejo señales para que veas donde estoy... pero estás tan ciego, tanto que creo que debería de empezar a cambiarlas... estoy cansada. Y así me paso el tiempo, unos días escribo un sentimiento y otros... otros corro a borrarlos con la esperanza de que primero has ido tú a poner nuestros nombres debajo.
...

El paso de la bruja por mi reino, ha dejado demasiadas grietas... a veces pienso que se vendrá abajo en cualquier momento, pero no me importa... seguiré arreglándolo, ya no deseo marcharme de este lugar, ya no deseo partir, abandonar, si tengo que caer, caeré... hoy el día de nuevo es gris, no es fácil recuperarse de su ataque, no es fácil despojarse de la sensación de vacío que me transporta a momentos pasados en los que creí que lo vencería todo y no fue así.
Hoy he vuelto con la intención de limpiar el reino de los restos de una batalla, a quitar losas rotas, a amontonar sentimientos vacíos, tristezas... alguna que otra amargura, mentiras de alguien que se arrinconaban en una esquina... y a todo eso le he prendido fuego.
Quizás haber inhalado algo de ese humo me ha hecho sentir por un momento ese cansancio, ese "aún estás a tiempo, ¡abandona!", o el "no sigas, no importas", pero el calor que desprendía la hoguera, ha vuelto a enceder mis ganas de seguir adelante, de seguir intentándolo... y es que he recordado lo frías que son mis sábanas cuando la almohada se llena de dudas y no las quiero, he recordado lo mucho que me gusta pintar con letras en las paredes y las he vuelto a pintar... y sobre todo, me han entrado ganas de llenar de guirnaldas de luces todo el jardín, toda mi casa para de día, no apreciar los grises que ahora existen y de noche... de noche para conducirte a las que he dejado colgando sobre el cabecero de mi cama.

Siempre contradicciones, siempre la sensación del me hundo pero luego floto, para de nuevo hundirme y volver a empezar en lo mismo... un sí ahora, un no después... puras contradicciones. De nuevo aparece la montaña rusa en mi vida, unas veces arriba, otras abajo... ¿y para cuándo los trayectos fáciles?... creo que la locura no conoce ese tipo de trayectos.

viernes, 22 de abril de 2011

Lo malo y lo bueno.


Quizás las cosas más bellas están en lo más simple... quizás.
Al igual que existen las palabras que hieren están las que te hacen volar, las que pueden curar heridas,  las que te hacen resurgir de las cenizas cuando se pensaba que no podía haber nada más.
Al igual que a veces se rompen los finos hilos de esperanza cuando todo parece perdido, aparecen otros nuevos que sujetan el cuerpo que se creyó caído. Puede que nos demos por vencidos muchas veces... que nos compliquemos demasiado, impidiéndonos con ello ver todo eso... que hay cosas bellas en lo simple, que hay palabras que pueden significar mucho, que las esperanzas siempre están ahí... que hay batallas que se pierden pero que otras se pueden ganar.
Mi reino está lleno de esas cosas, de imposibles que parecen más posibles... de sueños rotos que dan paso a otros, de colores que dibujan los días oscuros... de locuras que parecen rozar la cordura... de palabras, de montones de palabras que buscan encontrar su sitio... de tristezas, alegrías,.. de todo eso y de nada... de pensamientos que no me llevan a ningún sitio, de cuentos que cambian de final según el ánimo que toque... de puñados de estrellas pintadas, de dientes de león que no escuchan ya deseos, de altas torres desde donde se observa todo un reino inventado en el que hoy llueve... hoy eso es malo, pero me conformo con pensar que no siempre será así, que en algún momento regresará el sol y entonces pondré a secar el alma... hablaré con la soledad para acompañarla, recogeré de nuevo esos dientes de león para adornar mi casa y cuando te necesite, cogeré uno... soplaré fuerte y esperaré a ver que pasa mientras reconstruyo otra vez el reino con las locuras de la que un día llora y al otro ríe, la que espera y desespera, la que siente que queda por hacer tanto...
Hoy pinto de nuevo la primera estrella... y mientras lo hago relleno un hueco del reino con una palabra;
sueño.

martes, 19 de abril de 2011

El regreso.


Y el reino comenzó a desmoronarse, los caminos de adoquines dorados desaparecieron, las zarzas con miles de besos que la florecían se marchitaron, los colores de las estrellas desaparecieron dejando sólo la nada... la bruja encontró a la no princesa y las manzanas rojas rodaron por el suelo justo antes de caer en la más absoluta oscuridad... oscuridad. Y lo que un día nació para servir de refugio a quien lo inventó, cayó de repente en el olvido.
La traición, el engaño había entrado por aquella puerta donde yacía el soldado desdibujado ahora... ya no había reflejos de recuerdos en los espejos rotos, ya no había puertas, ni árboles con pequeñas notas... ni más besos de chocolate, ni siquiera llaves capaces de sacar de una caja sonrisas... no había nada. ¿qué pasó?, ¿qué pasó con aquellos campos de amapolas... los caminos, los muros de piedra, las rosas o los zapatos rojos?... quizás la que nunca creyó en los príncipes decidió llevárselo todo a otro lugar... quizás se enfrentó a la bruja o desapareció sin más... quizás, tal vez... puede que... final o principio, no sé... hoy el reino oscurece esperando la llegada de nuevos claros.

...

Y en la oscuridad, cuando todo parecía perdido, un sonido llegó de lejos a sus oídos... tiernas palabras que le decían que no abandonara, que siguiera soñando, que la vida es una montaña rusa... unas veces arriba, otras abajo, pero que uno no es nada sin sus sueños... que de los golpes se aprende, que no se puede ser cobarde... y entonces todo volvió a tener sentido, lo negro tornó a gris y del gris empezaron a salir pequeños destellos que empezaban a iluminarlo todo. Allí en la mano, la manzana envenenada... lejos a unos metros, donde aún quedaba alguna sombra la bruja, retorciéndose de dolor, gritando un "no puede ser". "Sí que puede" le dije sonriendo, había vencido, algo que aún no sabía bien que había sido me había salvado... alguien que me susurró al oído, los susurros, siempre los susurros que viajan en el viento... y entonces, desapareció.
Ganada la batalla, volví a recolocar mi reino, volví a decir "yo puedo"... sé que ésta es una de tantas, que la bruja no desaparecerá como si nada, que volverá... pero hoy consigo por fin vencerla sin tener que retirarme, consigo permanecer aquí... hoy reconstruiré mi reino, ese en el que mi príncipe es una rana, los besos parecieran flores en una zarza, los sueños y palabras suben al cielo en forma de nubes blancas... hoy vuelvo.

miércoles, 13 de abril de 2011

Rellenando huecos.


Hoy me tiendo a mirar tus estrellas para soñar de nuevo con los ojos abiertos... mientras, la hierba parece mecerme intentando hacerme olvidar por unos instantes los puntos suspensivos que dejo en el final de las frases, las que no termino por miedo a decirlo todo, a quedar desprotegida, descubriéndome tal cual, sin defensas y con la duda de si ello volverá a hacer que caiga de nuevo. 
Hoy desde este lado del reino, el brillo de unas estrellas me traen a la punta de la lengua cada final, cada palabra y no puedo evitar sonreír mientras una a una las voy soltando al aire, las pronuncio despacio intentando llenar cada hueco vacío... me rodeo de ellas imaginando que un día podrás recogerlas para luego decírmelas al oído. Shhhhh... no metas ruído, escucha... ya mandé la primera y aunque no vengan de vuelta, seguiré haciéndolo, mirando estrellas, llenando el aire de besos, palabras... seguiré rellenando huecos aquí, en mi reino, puede que cuando los llene todos me atreva a salir fuera, de nuevo sin coraza, sin puntos suspensivos, arriesgándome a sufrir de nuevo... quien no arriesga no gana, quien se queda vacío no siente nada... lo intento, sigo intentándolo.

sábado, 9 de abril de 2011

Cosiendo alas.


Intento acariciar los rayos,
sentirlos cerca.
Intento quitar esta humedad en los huesos,
esta sensación de vacío
que me ataca en las noches
dejándome sin sueños,
con ese sin cerrar los ojos,
con la esperanza de elevarme, sólo una vez más
de este frío suelo.
Intento batir las alas,
esas que ya no tengo,
desplegar recuerdos,
echar a los que hieren,
quedarme con el resto...
volar...
simplemente intento volar,
recomponer estas viejas alas
arrancadas de cuajo,
una vez... un día,
dejándome varada en el tiempo,
con pasados perdidos,
presentes cosiendo plumas,
futuros colgando del aire...

Hoy tengo miedo de haber perdido la mayoría de esas plumas, y aún así sigo recomponiendo alas, sigo juntando cada una que encuentro por mis bolsillos, por mis cajas entre los recuerdos... pluma a pluma, como si ello me acercara más a un futuro donde pudiera volar de nuevo... locuras.


miércoles, 6 de abril de 2011

Esperando.


Y mientras le daba las últimas caladas a su cigarrillo con la mirada perdida en los líneas gastadas de aquella acera gris, volvía a perderse en el tiempo, volvía a pensar en los tonos verdes de los campos, en las flores que ahora en esta época deberían de salpicarlos... volvía a imaginar los sonidos de la naturaleza que tanta paz le traían cuando tumbada en la hierba con los ojos cerrados se imaginaba la reina de aquél lugar, la que poseía el don que nadie tenía allí, el de acabar con ese relativo silencio con sus silbidos, con sus canciones en un idioma inventado.
Allí podía oír la calma, el zumbido de una abeja pasando cerca, el del viento moviendo su flequillo mientras intentaba respirar esa tranquilidad que ahora, en su vida, le parecía tan lejana, sentada en aquella triste parada esperando al bus para llevarla al mismo sitio de siempre... ese donde tenía que perder tantas horas al día y que tantas veces le comía las ganas de sonreír...  y es que, qué difícil es estar de humor en un trabajo donde uno da demasiado y recibe poco a cambio... se pierden tantas horas sin hacer lo queremos en realidad .
Y se imaginaba lejos, se imaginaba con ese poder, el mayor de todos, el de perder el tiempo a su antojo, no teniendo responsabilidades... corriendo por aquellos campos de amapolas, volviendo a jugar a tirar cientos de piedras al río, llenándose los bolsillos de flechas, esas espigas que luego clavaba en las chaquetas de cualquier inocente... subiéndose a los árboles, colgándose por ellos y cobijándose en su sombra... qué fácil le resultaba a veces abstraerse con sus cosas, qué fácil le resultaba cambiar los tonos grises de la ciudad por aquellos colores vivos que sus retinas guardarían para siempre.
Unos minutos esperando y ya había imaginado tanto... tanto que cuando se dio cuenta, su autobús ya había pasado... pero no le importaba, esperaría al siguiente... hoy hasta la prisa parecía haberse sentado con ella por un breve instante para deleitarse con sus pensamientos, uno muy breve... luego volvería a atraparla.

lunes, 4 de abril de 2011

Callando al corazón necio.


Hoy tus palabras se pierden en cada curva de mi cuerpo, se me escurren caprichosas en la ducha intentando decir mil cosas, y yo intento mojarlas, dejarlas mudas a la vez que procuro callar a este corazón que las trae de vuelta, este que no quiere olvidar... condenado, qué mal se te da callar.
Que no quiero más recuerdos, no quiero compartir la ducha con palabras huecas, no quiero dormir en una fría cama de dudas... de preguntas que siempre empiezan con un porqué.
Hoy ella sonará aun más alto mientras el agua intenta llevar lejos aquello que me dijiste en el pasado, lo que debió de irse hace ya muchas albas... muchas ya.