miércoles, 23 de marzo de 2011

Suavizar las penas de los otros es olvidar las propias.




Vuelvo a recobrar fuerzas... vuelvo a retomar caminos, a encontrar las luces en el cielo que me hacen sentir tan viva, esas que brillan cuando no hay nubes... cuando a un lado dejo mis locuras para poder disfrutar de las cosas simples, tan simples como el brillo de una estrella.
Hoy pinto de colores todo el reino, mezclo rojos anaranjados cuando el corazón me habla, azules intensos y verdes cuando la esperanza no calla... dorados brillantes cuando la ilusión se instala en este pincel de pelo fino con el que voy arreglando cada tono oscuro... y lo voy cambiando todo.
Hoy en la noche cogeré mil de mis estrellas pintadas, esas que con paciencia he conseguido copiar de un cielo negro sin nubes... cogeré mis estrellas para dejarlas sobre tu mesita de noche para que puedan cuidar tus sueños, para que tus deseos arropen. Puede que no las veas, puede que mis colores una vez que salgan de mi reino no se aprecien, pero yo esta noche cargaré igual con ellas porque aunque para ti sean invisibles para esta loca que escribe son del color dorado más hermoso que existe. No las verás, pero ten por seguro que de igual forma yo te las voy a mandar... deja la ventana abierta cuando veas las luces del cielo, pues entre las verdaderas estrellas te mandaré las que yo he pintado con mis manos, en este mi pequeño reino.
Vuelvo a recobrar fuerzas, a llenarme el alma de gotas de pintura, mientras el corazón ríe ante tantos colores vivos que se desprenden cuando por fin se aparta de los colores oscuros que ayer le embriagaban.


Ilustración de Duy Huynh.

8 comentarios:

  1. Ahhh...!! que romántico... suelo ser un indolente con coraza de acero, pero debo reconocer que tengo mi corazoncillo. Esto me lo ha recordado.

    Me gusta. Genera esperanza el saber que alguien tiene esa dedicación por uno.

    Afortunado el destinatario original de tantas estrellas.

    Saludos.
    Cristofer.

    ResponderEliminar
  2. ¡Hombre! ¡Qué entrada más esperanzadora! ¡Qué sencilla generosidad! Más que apropiada para esta primavera donde se renueva la savia y la sangre.
    Abrazos.

    ResponderEliminar
  3. Oye, pero qué bonito... Me ha gustado mucho tu relato. Es maravilloso !!!!!!
    Y un placer inmenso que me tengas allí...además al lado de tu foto, jajaja. Combinan bien ambas fotos, jajaja. Muuuuchas Gracias... No olvidaré el detalle.
    Un beso muy grande.

    ResponderEliminar
  4. muy romantico tu post, y q bonito q el amor lo haga sentir vivo a uno

    saludos, un beso...

    ResponderEliminar
  5. !Que maravilla de relato!
    Gracias por tus colores ,por tu estrellas.
    Gracias por entrar en mi atardecer y suavizar mis penas, un beso muy fuerte.

    ResponderEliminar
  6. Hola.

    Tienes un regalo en mi blog.
    Pasa por el.
    Saludos.
    Cristofer.

    ResponderEliminar
  7. Ojala y pintes una para mi y la dejes en la mesita de luz, si eso sucede sacara el atrapasueños que cuelga de mi cama ya que dejo de hacer su trabajo.

    Me llena de calma leerte.

    Saludos!!!

    ResponderEliminar
  8. Qué hay de malo en copiar? yo comparto lo que me gusta...

    ResponderEliminar