jueves, 31 de marzo de 2011

Recordando.


Hoy vuelvo a pensar en lo frágiles que resultan a veces las cosas, en que no nos damos cuenta de que lo son hasta que las vemos rotas... hoy paro el tiempo para recordar de nuevo, para ver si es posible recomponer los pequeños trozos de lo que sin querer se va perdiendo y guardo en cajas como recuerdos... recuerdos que se quedan incompletos por faltar todo lo que había en su momento. El tiempo, las situaciones, el día a día luchando entre las mil prisas que van mordiendo poco a poco la vida, a veces consiguen que olvide pequeños detalles como... una voz.
Hoy entre mis fotos de niña he encontrado la tuya... intento recomponer momentos, aunque sé que brotarán esas que salen cuando se echa de menos.
Hoy pienso lo frágil que puede llegar a ser la memoria, maldigo la norma estúpida que dice que no nos podemos quedar con todos los recuerdos, no sólo se confoma la vida con arrebatar personas, además manda al olvido a terminar con lo que pueda quedar... pero lo que el tiempo no sabe, es que no podrá con mis sentimientos... porque lo mucho que se puede llegar a querer a alguien, no lo puede romper nadie.

El tiempo... el tiempo, siempre el tiempo.

domingo, 27 de marzo de 2011

Sueños.



Intento detener el tiempo cuando sueño... intento llenar las maletas de ilusiones que parecen quebrarse cada vez que despierto y es que los sueños son caprichosos, no obedecen realidades, aparecen de repente para para jugar con mi mente mostrándose accesibles... incluso he llegado a rozarlos con las yemas de mis dedos... hasta que me despierto con sus risas, burlándose mientras me advierten que no todo puede llegar a conseguirse, que algunos son intocables... que por mucho que intente guardarlos seguirán escapándose de mi maleta, que los sueños, sueños son y que la realidad termina con sus partes dulces cuando me muestra lo difícil que resulta el poder cumplirlos... que el tiempo siempre intenta caducarlos con sus prisas, que las cosas no siempre resultan como deberían... que hay noches demasiado largas donde la cabeza toma las riendas para dejarme en vela y meterme el frío del miedo en el cuerpo, ese que me los quita de cuajo al verlos demasiado lejos... pero no me importa, pues son ellos los que me mantienen cuerda en esta vida loca, no me importa... pues con sólo rozarlos mi corazón late más fuerte y mi imaginación salta al vacío para llenarme por dentro de minúsculas esperanzas... esperanzas que curan ilusiones rotas, que abrigan el alma cuando el frío agota.
Hoy vuelvo a soñar mientras camino por las calles, mientras las gotas de lluvia se estrellan en mi cara... mientras respire siempre habrá un sueño. 

Ilustración de Duy Huynh.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Suavizar las penas de los otros es olvidar las propias.




Vuelvo a recobrar fuerzas... vuelvo a retomar caminos, a encontrar las luces en el cielo que me hacen sentir tan viva, esas que brillan cuando no hay nubes... cuando a un lado dejo mis locuras para poder disfrutar de las cosas simples, tan simples como el brillo de una estrella.
Hoy pinto de colores todo el reino, mezclo rojos anaranjados cuando el corazón me habla, azules intensos y verdes cuando la esperanza no calla... dorados brillantes cuando la ilusión se instala en este pincel de pelo fino con el que voy arreglando cada tono oscuro... y lo voy cambiando todo.
Hoy en la noche cogeré mil de mis estrellas pintadas, esas que con paciencia he conseguido copiar de un cielo negro sin nubes... cogeré mis estrellas para dejarlas sobre tu mesita de noche para que puedan cuidar tus sueños, para que tus deseos arropen. Puede que no las veas, puede que mis colores una vez que salgan de mi reino no se aprecien, pero yo esta noche cargaré igual con ellas porque aunque para ti sean invisibles para esta loca que escribe son del color dorado más hermoso que existe. No las verás, pero ten por seguro que de igual forma yo te las voy a mandar... deja la ventana abierta cuando veas las luces del cielo, pues entre las verdaderas estrellas te mandaré las que yo he pintado con mis manos, en este mi pequeño reino.
Vuelvo a recobrar fuerzas, a llenarme el alma de gotas de pintura, mientras el corazón ríe ante tantos colores vivos que se desprenden cuando por fin se aparta de los colores oscuros que ayer le embriagaban.


Ilustración de Duy Huynh.

lunes, 21 de marzo de 2011

El árbol muerto.


De nuevo siento que pierdo, que vuelvo a hacer mal las cosas... tus risas se oyen lejanas, los murmullos de lo que fue aún rondan por este corazón enfermo. Murmullos, sólo puedo oír murmullos... hace tanto que desapareció el todo a mi alrededor... hace tanto que vengo a refugiarme a este mi reino esperando poder camuflar angustias, sentimientos que deberían de haberse desvanecido ya.
En medio de una pradera inmensa he encontrado un enorme tronco muerto, un tronco viejo y seco al que he intentado revivir por un momento llenándolo de hojas. En cada una que he colocado, he escrito miles de sueños, deseos que se quedaron atrás, he vuelto a dibujar corazones con nombres como una niña en su libreta. Sé que no durarán mucho, pero no me importa, el viento las mecerá haciendo volar a algunas hacia el cielo... puede que hasta ti llegue un corazón pintado de rojo o un te echo de menos... un espero te encuentres bien... o un cómo voy a olvidarte .
Volarán risas, secretos, recuerdos del pasado... de nuevo siento que pierdo, pero no importa... hoy he revivido un árbol muerto con miles de sentimientos de un corazón enfermo, uno que espera poder ser acariciado por esa brisa, la que se lo llevará todo dejando limpio tronco y cuerpo... y entonces comenzaré un principio sin heridas, uno con nuevos sueños.
Cómo siempre en mi cabeza aparece el tal vez,
       tal vez lo consiga... puede... tal vez.                           

sábado, 19 de marzo de 2011

Yo no soy la protagonista del cuento.


Sigo en este mar de palabras esperándote... pero no me ves... no consigues verme, quizás porque yo no soy la protagonista de ningún cuento, quizás porque me perdiste en las primeras hojas. Hace tiempo que me echaste al olvido entre miles de frases y yo como tonta, sigo esperando a que dejes abierto el libro en la página donde me encuentro, ahí donde te digo entre líneas; yo no soy la princesa que se come perdices al final de la historia... yo soy la que va dejando palabras suspendidas en el aire esperando que alguien las coja... la que espera ser rescatada del ingrato olvido... la que sueña aunque no duerma... la que te necesita para terminar su historia.

Y espero... espero... espero a que de nuevo vengas a pasar las hojas, a que navegues entre mis puntos seguidos, mis tildes, mis comas... a que con susurros hagas tuya cada una de mis letras, tal vez así consiga perderme por siempre entre tu boca.

Ilustración de Jeannette Woitzik

domingo, 6 de marzo de 2011

Claros y sombras.


Hoy tengo ganas de pisar todos los charcos con fuerza... de rozar el cielo con mis manos, de abandonar las tinieblas y dejar que el sol me rescate... siento el deseo de reconducir mis pasos, de salir de la parte sombría del reino, esa que a veces me atrapa diciéndome al oído "quédate".
Hoy he visto la última piedra de aquél rastro que dejé cuando los recuerdos que debí olvidar me llevaron hasta aquí, recuerdos guardados muy dentro y que se resisten a marchar... que se resisten o soy incapaz de dejar atrás. Ahí está... bajo mis pies, señalándome el camino de vuelta. Ya tengo la primera, en el siguiente claro... la segunda y allí, donde el sol parece brillar más, la tercera...
No puedo cargar con tan pesados recuerdos, hoy quiero salir y dejar a un lado el yo triste que se rinde cuando no te tengo... te esperaré entre las luces, sin tormentas en el alma... tal vez así consigas verme... tal vez así me encuentres... no sé, tal vez.  

jueves, 3 de marzo de 2011

Un sueño perdido.


Llevo días escondiéndome, no tengo fuerzas para enfrentarme a todo... no tengo fuerzas para dar los pasos que ya deberían de estar dados hace tiempo... tengo miedo de perder de nuevo un sueño, rocé hace mucho uno y justo en el momento que creí alcanzarlo se esfumó sin dejar rastro, dejándome vacía, con dolor de alma... con los ojos llenos de agua y el corazón ahogado en miles de lágrimas. Difícil empresa volver a creer que puedo después de aquello... sí, difícil... y aunque hay días en los que intento salir de mi escondite, son pocos los pasos que puedo dar fuera, ¿mi error? sigo cogiendo el mismo camino de antes... ese que desapareció con todo y que sin darme cuenta tomo. Llevo días escondiéndome, mirando tras la ventana intentando ver si algo cambia, no quiero fallar... no puedo, lo único que deseo es poder soñar de nuevo , aunque creo que hasta que no olvide lo que perdí hace tiempo, hasta que no aprendan mis pasos a caminar dejando atrás todo recuerdo, hasta entonces... no sé si podré hacerlo.  Mañana volveré a intentarlo... mañana... sí, mañana.