domingo, 30 de enero de 2011

Tiempo.

Jamás he podido soportar el ruido de los relojes, esos aparatos que se empeñan en marcarnos el tiempo y  demostrarnos lo fugaces que pueden llegar a ser las cosas. Jamás me ha gustado llevar uno y aún así me veo con el castigo de tener que hacerlo para saber dónde debo de dejar los segundos, minutos... las horas de una vida cronometrada. El tiempo no se detiene... nunca espera a nadie, siempre pasa... y el tic-tac siempre está recordándolo.
A veces mientras sueño, consigo viajar en él, consigo ver antiguas esperanzas que flotando en el aire se quedaron varadas en medio de nada, esperanzas que duermen pero que yo empujo intentando despertarlas, consigo ver pequeñas y grandes cosas del pasado... las sonrisas de cuando era niña... las palabras de aquél que parecía un sabio, los largos paseos de noche, descalza, pisando la arena de nuestra playa... besos que arrancaban dulces quieros... recuerdos.  Y me despierto... y vuelve de nuevo el tictac... y me río, hoy he vuelto a recordar, he vuelto a revivir pasados, hoy he viajado en el tiempo soñando y mientras lo hacía, era éste el que esperaba a que yo despertara para ponerse en marcha.
Tic-tac, tic-tac...

martes, 25 de enero de 2011

El árbol más viejo.

Suelo quedarme dormida bajo el árbol más viejo que precede a todos los demás en el bosque. Me gusta recostarme en la hierba con la cabeza arrimada al tronco para poder ver bailar las hojas con el viento, me gusta su suave balanceo, el sonido que provocan ... buscar entre las ramas esos pequeños haces de luz que juegan a enredarse por todo el árbol  hasta llegar a mi cuerpo... me agrada sentirme resguardada por él, compartir recuerdos, tocar sus arrugas y grabar con mi índice corazones en la corteza... hoy recuerdo cuando de niña los grababa en los grandes eucaliptos que cerca de mi casa se alzaban en una colina, esos que aún existen pero que he dejado ya de visitar... tú ya no estás, para qué volver a ver lo que el tiempo se empeñó en dejar atrás, hoy prefiero dibujar corazones sin nombres, prefiero esperar a que la vida se encargue de ir rellenándolos por dentro...
Suelo quedarme dormida bajo el árbol más viejo de mi reino, y cada vez que lo hago sueño con rellenar espacios que a veces se sienten olvidados... y es que es allí, bajo su copa, donde el sonido de las hojas suena diferente, donde me parece escucharlas susurrando;

"Algún día se llenarán... ya lo verás"   

miércoles, 19 de enero de 2011

Falsedad.

A veces me apetece estar sola. Creo que haber hecho mi propio reino me lo permite en cierta forma... si quiero reír río, si me apetece llorar lloro, si no quiero oír nada no hace falta que me tape los oídos, aquí no hay quien me adule ni nadie intentando hundirme. Aquí me escapo de toda esa falsedad que rodea las personas, esas que por quedar bien te llevan hasta lo más alto o aquellas que sólo llegan para producir daño. Tal vez el cansancio fue lo que me hizo crear mi propio reino... me engaño en él creyendo que puedo escapar de todo, sé que no puedo, pero no me importa. Aquí descanso, recobro fuerzas para salir de nuevo a ese mundo extraño del que a veces escapo. Y vuelvo... vuelvo... siempre vuelvo con la esperanza de encontrar algo bueno entre lo falso.

lunes, 17 de enero de 2011

Hoy estoy dentro.

Sigo observando... viendo como hay días en los que me faltan las horas y otros en cambio en los que dejo escaparse el tiempo. Y es que a veces cuando estoy cansada prefiero quedarme quieta,  no escuchar nada, no sentir nada, no esperar nada. Me detengo y sin que nadie se dé cuenta me escondo en un rincón, me siento y observo. Allí veo cómo cambian las cosas, las luces se apagan y aparecen las sombras, esas que me adormecen y con las que comparto tanto... cuando se vayan y llegue la luz volveré a los días en los que me faltan horas, saldré de mi escondite y por un tiempo haré de nuevo lo mismo de siempre... hasta que todo vuelva a repetirse, de principio a fin ,de fin a principio... observo, tiempo, prisas, luces, rincón, sombras, descanso, pierdo, me duermo... respiro y vuelvo. Hoy estoy dentro, necesito descansar... hoy sin que tú te des cuenta sólo te observo.

jueves, 13 de enero de 2011

Pequeñas cosas.

Abre bien los ojos, muchas cosas pasan desapercibidas en este tren de la vida que va demasiado deprisa... merece la pena encontrarlas para soñar un poco despierto.

Las llaves de un reino.

Voy colgando en cada una de las estrellas llaves, mensajes, recuerdos... no sé bien porqué lo hago, quizá quiero que me encuentres, quizá quiero contarte lo que siento, quizás sólo tengo miedo de encontrarme sola viendo pasar mi tiempo... no lo sé, ni si quiera sé si tú mirarás al cielo.

lunes, 10 de enero de 2011

Dientes de león.

Colecciono miles de dientes de león en una caja, desde hace tiempo voy cogiendo uno cada día... en cada uno de ellos cuelgo una etiqueta, en cada etiqueta escribo el deseo que ilusionada pedí cuando lo soplaba, en cada deseo un beso...
En una caja guardo cientos de quieros que se obstinan en quedarse guardados, pegados a unos dientes de león secos, cada uno con una etiqueta... con las mismas letras, con las mismas palabras... siempre con la misma pregunta; 

"¿Me querrás hoy?"  

sábado, 8 de enero de 2011

Uno de los dos se equivoca.

-Unas veces me llevas y otras me pesas... dime, ¿porqué pesas tanto a veces?.
-Yo no peso, eres tú que te empeñas en llevarme por donde no debes.
-Por donde quiero.
-No, por donde crees que quieres... no siempre se acierta.
-Calla, te equivocas... seguiré tirando.

lunes, 3 de enero de 2011

Descubriendo.

A medida que pasa el tiempo en este reino voy descubriendo cosas nuevas. Dividido en dos, una parte está cubierta de nubes blancas, mientras que en la otra, el sol brilla llenando de claridad cualquier rincón. Me he dado cuenta que los días tristes prefiero estar en el primer lugar. Allí, escondida entre las nubes, me recuesto en ellas para que me sequen las lágrimas... sin darme cuenta les cambio el color hasta llegar al gris... permanecen así durante unos instantes y luego vuelven a recuperar su color.
Cuando estoy contenta, voy donde el sol brilla,  me pierdo entre grandes campos de amapolas, agito todos los dientes de león que encuentro, río, canto, suspiro...
Hoy tengo ganas de ir a ese lado. Quiero correr por los campos persiguiendo mariposas, hacer ramos de flores de mil colores o pompas de jabón de cien mil formas... quiero ir a la frontera que delimita las dos partes del reino, ponerme de puntillas y soplar al cielo... hacer que las nubes vuelen alto, muy alto y  conseguir que todas sean de color blanco.