martes, 20 de diciembre de 2011

Puede que...


Puede que sea inútil hacer determinadas cosas, puede que me proponga  llevar a cabo tareas imposibles confiando demasiado en la esperanza, esa que como si fuera una niña, juega a esconderse tras las esquinas aguardando a que las sonrisas florezcan para abordarme, llenarme de pájaros la cabeza y hacerme creer que sí, que puedo.
Puede que me engañe en determinados momentos, que viva rodeada de sueños que nunca llegarán, que me engañe con verlos cumplidos pintando así de suaves colores los días imperfectos... puede que aún siendo enemiga de la mentira me agarre a esa que me dice que puedo, esa que hace más dulces las tristezas que intentan hacerme bailar melodías lentas, abrazándome sin piedad y dejándome en ocasiones sin poder respirar.
Lleva días que Tristeza me quiere sacar a bailar, oigo notas demasiado lentas y a pesar de que me esconda, la maldita me encuentra aunque me canse de decirle que yo no bailo, que dance sola... pero sigue la música... la música siempre sigue. Y es que  la vida pareciera que se encargara de ir poniendo en un viejo tocadiscos canciones, envolviéndonos en notas... unas veces tristes, otras alegres, haciendo de nosotros bailarines que bailan al compás que nos dicta.

Hoy estoy sentada, espero en una fría silla en medio de un salón enorme con suelo de roble. Un salón iluminado con pequeñas bombillas. No hay nadie, no se ve más que una pista de baile, no se vislumbran paredes y me rodean tonos rojizos, castaños y apagados dorados. Sshhhhh... abren una puerta. De entre las sombras, alguien aparece con un viejo disco en las manos que suavemente coloca en una especie de gramola que hay en un rincón de la sala.
Hoy no sé qué música sonará en mi vida, tan sólo quiero mirar a la oscuridad del fondo, tan sólo espero que aparezcas tú y no Tristeza, no... que no venga ella a sacarme a bailar... sé que si tú llegas, no me ahogarán unas lentas y apagadas notas... sé que si tu llegas volveré a respirar.

Ilustración de Jordi Sábat.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Ven...



Ven... recuéstate aquí a mi lado,
deja que mis manos te acaricien, te quiten miedos,
te guarden de ese futuro que ves incierto.

Ven ... cobíjate en mis brazos,
deja que ellos rodeen los tuyos
formando una coraza, un refugio,
un lugar donde no importe nada,
donde las horas pasen lentas,
donde a cada segundo los besos
en tu mejilla se pierdan...

Ven... quédate,
déjame que sea yo la que te proteja,
la que despacio baile entre tus piernas,
la que te robe el aliento mientras sueñas,
la que te devuelva entre suspiros el aire,
la que te haga olvidar el triste instante
que pudo llegar al corazón asfixiar...
que la soledad no va a llamar a tu puerta.
No... yo no la voy a dejar,
quédate conmigo,
quédate conmigo,
quédate... que ella no te llevará ya más.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Malos presagios...


Se acercan tiempos difíciles... miedos que resucitan cuando creí enterrarlos entre montones de "sí... yo puedo".
Se acerca algo que hace que me estremezca, algo que me marea haciéndome caer entre un lecho de amapolas negras.
...

Hoy he visto caer una estrella, una de aquellas que te mandé cargada de besos para que te diera todos los que yo no puedo darte cuando estoy lejos. Se ha caído en la copa del árbol muerto. Se ha quedado enganchada allí arriba, en lo más alto.
Y aquél que me sirviera para llenar sus ramas de notas diciéndote "te quiero", ahora pareciera morirse de frío porque ya no le queda ninguna... ya todas se las llevó el viento. Ahora lo veo demasiado grotesco, atrapando mi estrella con sus retorcidos dedos. No puedo dejarla ahí... no puedo... debo salvar mi estrella antes de que se quede tan seca como mi el árbol muerto, no quiero que atravesada por esas pequeñas ramas deje de brillar, deje de mostrarte lo que te quiero con tantos y tantos besos.
Hoy he trepado por un árbol... uno bien enorme, he deseado que estuvieras cerca para que vieras que era valiente, que por ti me subiría a lo más alto aunque me mareara o sintiera miedo... ese miedo de caer, de no llegar al final porque no soy capaz de arreglar ni el principio. Miedo a no llegar y quedarme atrapada tan sólo en un recuerdo que el paso del tiempo se encargaría después de borrar dejándome sin espacio en tu memoria aunque fuera pequeño.
Hoy la estrella clavada en la copa de un árbol muerto me trae malos presagios, me trae temores, me trae cosas malas y no estoy dispuesta a pasar por ello... ahora no, ahora que creía estar haciéndolo todo bien... ahora que había conseguido que hasta la bruja me tuviera miedo.
Tengo que trepar hasta lo más alto y salvar mi estrella, no importa lo que me cueste... tengo que alcanzarla, curarla, susurrarle mis palabras mágicas para que de nuevo suba hasta tu cielo.
No quiero ver caerse ninguna de mis estrellas, no quiero pensar que esta pudiera ser la primera de una lluvia que te dejaría el cielo a oscuras... no, no quiero.

Ilustración de Nicoletta Ceccoli.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Sólo me importa decirte...


Quizás creí que podía callar, que podía apretar fuerte los labios para impedir la salida de determinadas palabras que un día se quedaron vagando en el aire sin respuesta dejando el corazón malherido de tal forma, que engañado decidió por siempre mandar la orden a todas las partes del cuerpo para que no dejaran ver nunca jamás sus sentimientos.
Quizás creí que todo sería mejor así...  porqué hacer sufrir a un corazón maltrecho que no podía cicatrizar... porqué pensé que podría callarlo para siempre y ocultarme entre las sombras contemplando sólo el pasar de las horas, los días o los años... qué más da.
Quizás creí que encontraría otras cosas que me ayudarían a seguir aunque el camino estuviera lleno de pequeñas piedras, unas cuyo único objetivo fuera el de meterse en el interior de los zapatos de aquellos que perdidos intentan llegar a algún sitio. Y es que caminar por la vida sin mostrar sentimientos te llena los zapatos de piedras... te hace caminar despacio, te hace ver que todo cuesta aunque se intenten colorear los días... quizás creí que mis pinturas taparían heridas, que me esconderían de sufrimientos viejos o peor aún, de los nuevos.
Hoy no puedo ya seguir callando, hoy no puedo morderme más los labios... no puedo seguir siendo quien no soy, no puedo pintar si no sé esbozar lo más hermoso que tiene esta vida. Ha sido demasiado tiempo intentando callar, engañándome a mi misna, cerrando la puerta cuando la quería abierta.
Hoy quiero decir palabras, decir mil quieros, hacer que suspire el alma...
Hoy quiero soltar el lastre, vacíar mis zapatos y coger fuerte de la mano a quien me ha hecho ver que ni todo es bueno, ni todo es malo... que estaba tan equivocada.
Hoy mis letras son todas suyas, mis letras, mis palabras.
Hoy a él quiero decirle algo, ven... sabes que lo diré muy bajo; amor... amor... amor, te amo.

Ilustración de Nicoletta Ceccoli.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Miedo.


Frágil... hoy me siento frágil, indefensa, temerosa... como si de un momento a otro me fuera a romper. Me siento como un copo de nieve deshaciéndose lentamente, como brizna de hierba que la vapulea el viento.
No... una hierba no es frágil, pero cuando está seca el aire la arrastra por mil direcciones llevándola a ninguna parte.
Frágil... demasiado frágil, como una figura de porcelana que si se cae al suelo se hace añicos, como diente de león ante un soplido, como la fina escarcha ante el sol tímido de la mañana. 
Y tengo miedo, miedo... miedo de que se rompa cada parte de mi cuerpo, cada sentimiento que guardo en un corazón con repisas llenas de tus cosas, de tus besos, tus palabras... de tus recuerdos. Sí... miedo.


Hoy quiero que me resguarden tus brazos,
que me acolche tu piel,
que me envuelva tu cuerpo,
que me enrede tu ser.


Quiero que seas tú quien me recoja si me rompiera en algún momento, quiero que seas tú quien me agarre fuerte cuando llegue el balanceo que intente alejarme... no, no quiero alejarme, es esta fragilidad la que me hace sentirme a todo tan vulnerable.
Qué será que cada vez que te miro a los ojos, me entra este miedo... miedo a que lo que tengo se rompa, se quiebre, se parta... miedo, simplemente miedo a que todo se descomponga.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Cómo decirte...


Cómo decirte,
cómo explicarte,
cómo enseñarte que mis quieros son tan grandes como el mismísimo cielo.
Lléname la piel de tus besos y yo te enseñaré lo grande de decir te quiero.
Te enseñaré a contar las estrellas sin perderte en el empeño
pues en cada una de ellas.. ahí encierro yo mis besos,
que te ayudaré a llevar la cuenta para que recibas cada uno de ellos,
para que así sepas amor todo lo que por ti siento.
Te enseñaré a volar alto sin despegar ni un momento los pies del suelo,
haré de la noche jirones de algodón negro,
jirones que llenaré de suspiros
con los que acolchar tu cuerpo,
así cuando suavemente caigas en la cuenta
de lo mucho que te quiero,
estarás soñando conmigo entre dulces algodones negros,
soñando con no acabar jamás la cuenta que sin más empezó una noche,
esa en la que quise explicarte,
que quise decirte,
que quise enseñarte,
lo grande, lo enorme... lo gigante
que puede llegar a ser... mi vida... el amor que por ti yo siento.

Ilustración de Duy Huyn.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Deseo.


Quiero más... qué será que cuando te pruebo nada me puede ya parar, que ya no sólo quiero un beso sino que quiero un millón más.
Qué será que un roce en mi piel de tus labios hacen que necesite tener por siempre contacto contigo, provocando el deseo de apretarte fuerte o morder esas palabras que entre beso y beso se dicen para sentirlas muy dentro...
Qué será que comer tus susurros nunca me empachan pero me llenan de sentimientos lascivos, de incontrolados suspiros, de movimientos sensuales que tan sólo buscan el momento perfecto en donde poder arañar cada segundo para hacerlo eterno.
Qué será que tus besos tanto me pueden mover por dentro... que adicta a ellos me convierto cada vez que los pruebo, qué será que me gusta besarte, el humedecer tu boca hasta el punto de conseguir erizarte y hacerte caer en mi embrujo, pues una vez que empiece desearás que no te suelte, que no me vaya hasta que consiga sacarte el último de tus alientos y cuando esto ocurra... cuando estes a punto de desfallecer por ello, serás tú el que suavemente al oído me diga... "Quiero más".

Ilustración de Nicoletta Tomas.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Da igual...



Da igual lo largo o corto que pueda llegar a ser el camino.
Da igual que avance o retroceda, que me pierda en lo más profundo del abismo o que cada vez sea más difícil capturar en la noche luciérnagas para alumbrar mi senda porque tengo miedo de que olvides cómo llegar a mi puerta.
Da igual si solo hay una sombra que me acompañe y no dos cogidas de la mano para resguardarme de cualquier miedo, si sé que cuando estás lejos me piensas, me añoras o me mandas besos interminables de esos que luchan contra viento y marea, de esos que invisibles viajan entre caras diferentes, entre nubes, entre calles... entre campos verdes, quién sabe por todos los sitios por los que han de pasar hasta llegar.
Quizá todo me da igual mientras no aparezca el olvido para acabar con lo que jamás quisiera dejar atrás. Me da igual ser marioneta de un teatro lleno de días grises cuando no estás, una que se hunde en incertidumbres tontas que desaparecen cuando con tus manos cortas los hilos para hacerme sentir de nuevo que soy de carne y hueso, consiguiendo arrancar de mi vocabulario mis dos palabras favoritas, dos palabras que aunque siempre te las diga, quiero que las recuerdes... da igual cómo estemos; cerca, lejos, tristes o contentos... esas que me salen solas y que en tu presencia salen apresuradas sin dejar salir ninguna otra. Dos palabras... dos. Hoy te diré la primera... hoy esperaré que tus besos me traigan la segunda desde tu boca. Escucha;  "te..." y ahora... ahora espero.

Ilustración de Alex Jansson

domingo, 6 de noviembre de 2011

Una vieja melodía.



Vuelven a pesarme las horas en vela, a desgastarse recuerdos en mi cabeza.
Vuelve a tragarme la noche oscura mientras una vieja melodía que me recuerda a ti, deja los ojos brillosos e impotentes ante la angustia que me provoca el no tenerte, ante lágrimas descontroladas que se escapan mientras de reojo, no puedo más que comprobar el hueco que has dejado en cada espacio, en cada esquina de mi cuarto.
Hoy huelo la almohada intentando capturar olores esperando así aliviar las penas de un corazón que en tu ausencia se hace demasiado frágil, demasiado blando... un corazón que baila cada nota de esta vieja melodía que tanto a ti me recuerda. Hoy baila triste, casi se arrastra por este cuerpo que se siente demasiado frío y que necesita el calor que me regalas sin siquiera saberlo con un simple beso... un corazón que se alborota como loco con pequeñas de tus cosas.. con el contacto de tus labios, con tu mirada fija en la mía o con cada segundo que le robo al tiempo cuando no hay ni cama vacía, ni ausencias... ni noches sombrías, ni tristezas que tanto desvelan.
Y mientras escucho, mientras te pienso, sólo llegan a mi boca "te quieros", un "te necesito cerca"... un "amor, amor"... cuanto me gusta escucharte cuando amor me llamas. No me extraña que cuando no estás me refugie en esta música que tanto me dice aunque ni una letra haya.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Un cuento...


Y sí... hoy quiero creer que siempre hay una puerta abierta hacia lugares aún inexplorados, hacia nuevos sentimientos... nuevas ilusiones, un lugar diferente donde de nuevo compartir los sueños... hoy quiero creer en eso, pues en mi reino he encontrado una nueva puerta escondida tras una montaña de hiedra que además ocultaba un pequeño muro de piedra. Una puerta enorme de madera oscura, con rosas y espinas grabadas, con pequeñas letras desgastadas... letras que intento saber que dicen mientras suavemente las toco con la yema de mis dedos.  Hoy estoy nerviosa porque ante mi tengo una nueva puerta, y la curiosidad hace rato ha llamado... debo abrir, debo saber si mi reino es vecino del tuyo o si simplemente es una continuación de este al que debo de ir a rescatar historias.

Se ha abierto... ya es tarde para volver atrás, miro de nuevo por encima de mi hombro lo que estoy a punto de abandonar por unos instantes. Atrás dejo mi jardín lleno de flores, mi casita de chocolate esperando con la chimenea encendida... besos... barcos de papel con mensajes en su cubierta...
Hoy cruzo el umbral de una puerta que pareciera estar diciéndome "Ven... pasa, ven a descubrir lo que detrás te aguarda". La cruzaré con uno de mis farolillos...

Mil caminos se abren ante mi... todos tienen sus adoquines dorados... y allí... a lo lejos, veo algo... ¿lo ves?. Hoy tengo ante mi nuevos caminos y nuevas historias que rescatar en ellos, aunque ese algo fuera la bruja impidiéndome el paso, hoy tengo ganas de seguir, de crear un cuento, uno que empezó hace rato y en el que tú, como siempre, formas también parte. ¿No has visto mi puerta... las rosas grabadas en ella o mis decenas de barcos navegando?... ¿a caso no te has dado cuenta de que no sólo llevo un farolillo dorado? Hace rato, hace tiempo que te cojo fuerte de la mano:
Ven , vamos... caminemos juntos sin soltarnos, no tengas miedo yo te seguiré contando... no dejaré un final triste, ¿cómo podría hacerlo si conmigo vienes de la mano?.


Ilustración de Benjamín Lacombe.

jueves, 27 de octubre de 2011

Amar.


Y aunque esta noche quisiera dormirme, no puedo... hoy me creo la más feliz del mundo, hoy te he sentido aquí a mi lado de tal forma que mis miedos han desaparecido por completo y no he querido más que disfrutar el momento, dejando atrás incompletos finales o nudos en el corazón demasiado prietos.
Hoy he conseguido volar por un momento, he podido abrir las alas, esas que en mi último viaje perdieron las plumas y que tú día a día has ido cosiéndolas con sumo cuidado para que yo por fin tomara de nuevo vuelo.
Hoy me siento dichosa, hoy vuelo entre nubes blancas enseñándote que por ti soy capaz de hacer lo que nunca había hecho, de volar hasta lo más alto para traerte la estrella más bonita, la que tu escojas para así poder guardarla y tenerla siempre cerca, para que la mires cuando yo no esté y te acuerdes de mi... del día en que me hiciste volar mientras al mundo le decía que hoy unos besos, unas caricias... unas palabras dulces, una mirada, un gesto y hasta unos suspiros tuyos, han hecho que de nuevo utilice el más favorito de mis verbos.
Hoy no hay final triste, no hay ausencias ni desconsuelo... hoy sólo tengo ganas de decir "te quiero", de mirarme en tus cristalinos ojos, esos que roban cada uno de mis besos.


Ilustración de Duy Huynh.

lunes, 24 de octubre de 2011

Los sueños no se pueden tocar.


Y mientras estés lejos no podré hacer otra cosa más que soñarte, soñarte sin poder tocarte. Muchas veces han sido las que he intentado acariciarte en esos mis sueños pues quien si no tú eres protagonista de todos ellos... y desespero en las ausencias que duelen, que asfixian hasta el punto de acelerarme el pulso pues no soy capaz de encontrar el aire suficiente que me llene en esos momentos... esos en los que he llevado mi mano hacia tu imagen perdiéndose entre mis dedos, convirtiéndose todo nada más que en humo... y en ese instante me despierto y me doy cuenta de que aunque por un momento te encontré cerca, sigues estando a mi pesar demasiado lejos... y loca, loca... loca me vuelvo, pues aún sabiendo que tu imagen es cómo el humo y que por muchas veces te toque desaparecerás sin remedio, vuelvo a soñar siempre para intentar tenerte entre mis sueños.

Ilustración de Cali Rezo inspirada en los cuadros de Klimt.

martes, 18 de octubre de 2011

La combinación perfecta.


Hoy, sentada en uno de los jardines de este reino, trato de hacer balance de las cosas que han ocurrido aquí. Perdida entre mis renglones del pasado he podido encontrar risas, lágrimas, sorpresas, miedos, viejas esperanzas casi rotas y nuevas ilusiones cargadas de suspiros. En este repaso me he encontrado con sueños... mis sueños, esos por los que suelo viajar de vez en cuando para comprobar si están más cerca que antes o si ya no me espera nada de ellos y tengo que ponerles el punto final para volver a empezar de cero...
He navegado entre nubes en calma, he visto caer truenos que me han hecho tambalear o incluso precipitarme al vacío. He creado mil historias... unas conectadas a otras, otras ni si quiera sé de qué parte de mi razón han salido... porque la mayor parte son locuras o porque simplemente me pierdo entre cosas que del mismo corazón me salen y ¿ quién entiende al corazón?.
He estado triste, he estado alegre... he escrito aventuras que entre mil entradas se pierden... las que han terminado bien las he aplaudido y las que han acabado mal he intentado reconstruirlas colocando de diferente forma los quieros, buscando la combinación perfecta, porque si pudiera evitar que protagonistas como ausencia o soledad no salieran... si pudiera... aunque las muy testarudas se empeñan en salir a escena cuando ven aparecer al amor... amor, otro protagonista demasiado loco que nunca hace caso, viene de improviso y se va cuando uno no quiere... y así paso los días, pero... ¿quién es el que no busca sea en letras, en reinos, realidades o fantasía un final perfecto?.


Hoy mientras repaso las cosas que han sucedido en mi reino, navego entre nubes blancas y es que hoy sin más el viento me ha susurrado al oído, me ha hecho cosquillas en la mejilla, me ha devuelto palabras y entre ellas prendidos he encontrado suaves y delicados besos...

Hoy de nuevo sueño.

jueves, 13 de octubre de 2011

¿Es fácil olvidar?...



¿Es el olvido la mejor forma para quitar de enmedio lo que nos estorba? cómo ponerlo delante de recuerdos que son incapaces de borrarse, cómo intentar borrar aquello que nos perjudica y que inevitablemente siempre vuelve a nuestra memoria. Quizás la única solución es dejar pasar el tiempo hasta conseguir que eso que había importante deje de serlo por aparecer en la vida otras que lo sean más.
Hoy quiero enterrar esas cosas que nada bueno me traen ya, quiero abandonarlas para siempre, puede que si no llevo flores al jardín donde las deje, desaparezcan por completo... puede, quién sabe... difícil tarea, pero alguien me dijo que no hay imposibles. Hoy las entierro, luego será el tiempo el que me ayude a hacer todo lo demás. Hoy intento disimular con un "no me importa" o "un venga, ya pasó"... hoy busco otro camino diferente con el que pueda llenar el hueco que me quedará tras extirpar ese recuerdo, un hueco demasiado profundo que intentaré llenar con sonrisas, ya está bien de llorar por quien se ahogó entre promesas.
Hoy me doy cuenta de que hay demasiadas palabras que se las lleva el viento sin más, unas llegan y otras en cambio se van... tan pero tan lejos.
Hoy me gustaría rescatar lo bueno, sólo lo bueno... el resto, las horas muertas, el silencio provocado por tu ausencia, lo que no terminó de decirse porque no se tuvo el valor necesario, los puntos suspensivos que dejaron que las cosas quedaran incompletas... eso prefiero dejarlo lejos, pero que será que mientras pienso esto, no paro de mirar el ramo de flores que tengo a mi lado, ese que dije no llevaría al jardín donde enterrar lo que pretendo olvidar... qué será que aún sabiendo que no iré a llevarlas, todos los días corto flores.

Ilustración de Benjamín Lacombe.

domingo, 9 de octubre de 2011

Contigo...


No puedo dejar de imaginarme un día, una noche, una hora... un segundo sin tenerte cerca, sin poder hablarte de mis estrellas, de cómo mis alas rotas a tu lado parecieran curarse, de cómo los días contigo se llevan las nubes oscuras o el aire pesado que la bruja me deja con el fin de angustiarme... una bruja que espera escondida y que cuando estoy sola, entre pesadillas, se cuela para decirme al oído que todo lo bueno se acaba. Esa que quiere robarme los suspiros que guardo bajo la almohada esperando tu vuelta, para enredarse por tu cabello, tus manos, tu cuerpo... esos que te atarán a mi cama junto a miradas que digan; "quédate conmigo , no te vayas... quédate conmigo a ver pasar las horas mientras dibujo corazones en tu espalda"... quédate conmigo, déjame acompañarte en tus sueños mientras duermes, déjame grabar cada noche tu imagen en mis ojos, levantarme con nuevos besos y empezar de nuevo otro día sintiendo que cada uno de ellos acabaran curando cada paso mal dado, cada día amargo, cada lágrima derramada cuando todo parecía complicado...
No puedo dejar de imaginarme un día, una noche, una hora sin ti... no puedo más que decirte mil veces... quédate conmigo... amor, quédate.

Ilustración Meritxell Ribas.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Shhh...



Shhhh... calla, no pienses en nada... shhhh... calla que yo alejaré tus penas más grandes y haré que olvides por un momento amargos recuerdos mientras escuchas palabras que trenzaré con quieros, con puedos... con felices sueños.

Shhhh... calla, no llores mi alma, que soplaré lejos las nubes que no dejan ver tus estrellas doradas. Recuerda que siempre tendrás mi hombro para aplacar esos sentimientos que a veces nos dejan a la deriva en este mar que por momentos ahoga, pero en el que siempre tendrás mi balsa.

Shhhh... calla, que yo te haré volver a soñar con días de sol, con cielos azules salpicados de nubes blancas... que yo te secaré lágrimas, que te cantaré mi nana hasta que por fin te duermas... shhhh calla y escucha mi historia esa en la que juntos luchamos contra dragones feroces, brujas despiadadas u horribles fantasmas... que aquí me tienes para acabar con todos ellos si a ti las fuerzas hoy te faltaran.

Shhhh calla, cierra tus ojos y escucha como la tormenta se aleja mientras mi voz suavemente te acuna entre suspiros que delatan que poco a poco todo ya pasa.

Shhhh... duerme... que no me iré, que velaré por ti mientras descansas.  

Ilustración de Gustav Klimt. 

lunes, 26 de septiembre de 2011

Silencio.


Cómo algo como el silencio puede ser eterno cuando se espera que alguien lo rompa, efímero cuando lo perseguimos huyendo de las palabras, descanso cuando la mente se agota, trabajo cuando esperamos algo...
Cómo algo como el silencio a veces nos hunde en la más grande de las miserias y otras nos lleva a recuerdos, a desesperar, a soñar, a reír o a llorar.
Hay días que me ahoga y otros en cambio... otras me salva meciéndome entre sus brazos. 

Pero hoy no quiero oír sólo mis pensamientos, hoy no quiero de ese silencio. Hoy quiero oírte susurrándome al oído, que tus palabras acaricien mi alma alejando de mi cuerpo esa sensación amarga que me queda cuando no te tengo... esa sensación de vacío que hace que uno se sienta sólo entre millones de personas que hablan a veces un idioma sordo pues ensimismada les veo abrir sus bocas y nunca llega nada... y recuerdo... recuerdo tu voz y te espero... espero encontrarte de nuevo y así romper este silencio que lo envuelve todo. Y te espero porque sé que volverás pronto, aunque un segundo lejos de ti amor, uno... sea demasiado tiempo.

martes, 20 de septiembre de 2011

Finales...



¡Puedo equivocarme en tantas cosas!... puedo creer estar eligiendo el camino correcto y estar metiéndome en la boca del lobo... puedo creer que las palabras no hieren cuando lo cierto es que hay muchas que terminan fastidiándolo todo... puedo creer que me quieren y encontrarme con que es demasido grande mi cama, con un marco de fotos vacío, un volveré a buscarte o un ahora es tarde... demasiado tarde. 
Y es que en la realidad, las ranas siguen siendo ranas, el festín de perdices al acabar la historia no existe... no hay goma de borrar cuando algo sale mal, no hay manera de cambiar... no hay vuelta atrás.
Y cómo sé que me equivoco cuando creo hacer lo correcto, cuando sé si el final será triste si empezó perfecto... no hay bola de cristal, ni varita mágica, no hay adivinos, brujas o hadas que cambien lo quedó en el aire... será que a veces sufro antes de tiempo, será que temo que lo bueno pase... quién sabe cuando uno se equivoca... quién... quién sabe.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Enséñame tú...


Enséñame a bailar entre tus brazos,
a recordarte con sonrisas,
a sentirte siempre cerca.
Enséñame lo largo que puede ser un beso,
la ternura de la mirada de tus ojos posándose en los míos,
las caricias interminables...
Enséñame a no derramar lágrimas,
a sentirme feliz  entre palabras,
entre compartidos silencios,
a no sentir que se rompe todo cuando me faltas,
a quererte a cada instante,
a dejar atrás rencores...
a mirar estrellas en la noche por muy nublado que esté el cielo.
Enséñame a hacer de mis suspiros los tuyos,
a compartir sueños...
a volar alto,
a sentir junto a la mía por siempre tu mano,
a encontrar el camino correcto,
a levantarme cuando me caigo.



Enséñame cómo me quieres...

Hoy quiero aprenderlo todo de ti, hoy quiero que sepas que en mi reino tú tienes mi trono, que por ti los sueños se hacen dulces... que hasta líbelulas en mi jardín bailan y que sin ti mi reino no existiría. Hoy como tantas veces, pienso en ti.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Mi reino.



Hoy vuelvo a recorrer parajes de un reino deshabitado hace ya mucho tiempo, un reino que encontré en una esquina de mi memoria sin protagonistas, sin magia... sin nada. Un reino que en su día albergó castillos con princesas, príncipes apuestos, sonidos de trompetas, bailes en palacio... alguna varita mágica y una bruja malvada... un reino sacado de todos los cuentos con el que de niña soñaba y con el que pasaba horas imaginando que yo también encontraría esa rana a la que dar su beso, un "colorín colorado" con un final perfecto, o un "y fueron felices y comieron perdices"... sueños de niña que al igual que todo lo que había en el reino, se quedaron cubiertos por el polvo en las estanterías más viejas de una loca cabeza que tiende a olvidar demasiadas cosas . Hoy, después de que apareciera un día sin más entre mis recuerdos, rescato mi antiguo reino aunque ya casi no queda nada.
En mi vuelta, encontré unos zapatos rojos, una casita de chocolate mohosa, un espejo roto... una senda con algún adoquín dorado... encontré lugares que se quedaron solos... una rueca apolillada, un castillo con altas torres, un atajo por el bosque...
Hoy vuelvo a pasear por los campos, salgo de mi letargo... hoy intento reconstruir con historias cada esquina por la que paso... intentaré llenar huecos, quién sabe si conseguiré levantar sueños, crear sonrisas, arrancar suspiros o incluso provocar miedo... quién sabe, lo que sí es cierto es que poco a poco ha vuelto a aparecer la magia, pues de repente mientras pensaba, a la imaginación le han vuelto a crecer las alas... dime ¿a caso tú no has notado que aunque no vayamos alto volamos?. Vente, imagina, vuela, que igual que yo tengo mi reino, tú tienes el tuyo entre recuerdos y sueños... vente cuentame los tuyos y volemos por un momento lejos... muy lejos.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Ecos.


Y suenan fuerte los ecos de un ayer, de unas risas compartidas, de palabras que atropelladas salían queriéndote decir en poco tiempo lo que sentía sin dejar atrás ninguno de los quieros que aún todavía conservo... ninguno de esos "te he extrañado tanto" o "no vuelvas a marcharte, que muero cada vez que faltas... que sin ti sollozo en cada rincón de casa". Ecos, sólo ecos... hoy me doy cuenta que sólo hay eso...
Qué pasó con los susurros que acariciaban mi cuello abriéndose paso entre mi pelo para acabar cobijándose dentro, en lo más profundo de mi cuerpo.
Qué pasó con mi reflejo en tus ojos, con la intermitencia de besos cada noche, con el devorar alientos...
Hoy suena fuerte el palpitar de quien celosamente guarda cada uno de esos momentos y mientras la cabeza se pierde entre mil y una imágenes borrosas por la tristeza, me siento culpable por traer de nuevo lo que ya no tiene camino de vuelta, lo que se quedó perdido entre mi recuerdo y tu olvido, entre pasado y presente... qué pasó para que no me diera cuenta de que lo perdí todo hace ya tanto y que no sirve eso de agarrarse a esperanzas inexistentes fabricadas por esta mi locura que pretende hacer llevadera tu falta... y me engaño, cómo no... me engaño esperando cuando de sobra sé que nada más que los recuerdos me acompañan ... recuerdos, sí... recuerdos.
Y van pasando los días, y me voy obligando a abrir más estos ojos, pero que difícil es salir de la mentira en la que se cae cuando no queremos ver que ya nada queda. No... ya no quiero mentirme más, pero dejar a la vez de soñar y amar, duele... sí, cómo duele.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Hoy están aquí... hoy no quiero dormir.


Hasta aquí han empezado a llegar mis miedos, yo que pensé poder protegerme tras este mi reino, hoy me doy cuenta de que no sólo la bruja puede encontrarme... también han llegado ellos, pequeños miedos dispuestos a recordarme que pueden aparecer en cualquier lugar.

Tengo miedo a perderte, a esa bruja llamada tristeza que se mete dentro del corazón oscureciendo mis días, empañando noches.
Tengo miedo al olvido, a que no recuerdes mis palabras, que no recuerdes mi cara, a que pase el tiempo y no conseguir nada.
Tengo miedo a esa nada, a sentirme incompleta por faltarme presencias que consiguen llenarme tanto cuando me acompañan. Miedo a caer y no saber levantarme, a sentirme sola... tan sola.
Tengo miedo a los sueños rotos, a quedarme varada en sus orillas sin poder conseguir acercarme, a rozar con los dedos el vacío que se produce cuando me faltas, a sentirlo... al frío que aparece cuando desespero en una cama demasiado grande y en la que dormir resulta imposible cuando los recuerdos se amontonan en mi cabeza queriendo salir de golpe entre preguntas sin respuesta, entre imágenes absurdas que esta locura proyecta haciéndome verte lejos, muy lejos... cuando lo que quiero es tenerte lo más cerca posible para quitarme malos sueños o amargas tristezas.

Hoy en mi reino aparecen estos miedos... y mientras intento sacarlos fuera, me doy cuenta de que el estar sin ti es lo que provoca cada uno de ellos... hoy espero con los ojos bien abiertos, no quiero dormirme dejando pasar ninguno de ellos, despierta los enfrento como puedo... pero si duermo... dormida me atacan sin remedio.


Ilustración de Alex Jansson

miércoles, 24 de agosto de 2011

Tiempo y estrellas.


Ahora tengo la prueba de que no perdonas, de que eres cruel, de que no me dejas disfrutar de aquello que tanto necesito. Otra vez me pones en mi lugar demostrándome que no puedo vivir con recuerdos de un ayer cercano que parecía perfecto... el tiempo... el tiempo que intenta borrar lo que con alfileres de añoranza intento prender a mi corazón, a mi alma.

Hoy las estrellas pareciera que no brillan, por mucho que las busque pareciera que todas se han caído, que ya con ellas ni mi camino te puedo señalar, ¡hace tanto que jugaba a ponerlas todas muy cerca para que pudieras verme a lo lejos!... ¡hace tanto que te enseñé el camino!. Y aunque sé que ya lo conoces siempre las dejaré ahí, ellas esperarán conmigo tu vuelta, acompañándome en tus ausencias.

Tiempo que juegas con mi destino, que te encaprichas en dejar atrás cada momento que necesito eterno, que haces fugaz cada instante que más quiero... tiempo... tiempo... le culpo por pasar sin más cuando necesito pararlo, le culpo por detenerse cuando no estás.

Hoy como si de una señal de socorro fuera, vuelvo a colocar de nuevo cada una de mis estrellas después de volver a pintarlas con el color más brillante, hoy espero que las veas más bonitas que nunca... hoy sólo quiero mirar al cielo y pensar que en alguna parte tú las estarás mirando esperando igual que yo, en tu vuelta amor... sí, tu vuelta.

viernes, 19 de agosto de 2011

Vacío.



Y espero esa mano que me saque de la duda,
del infierno, de las incertidumbres,
de preguntas sin respuesta,
de vacíos que me aprietan.
Espero esa mano...
esa palabra tan necesaria
cuando el silencio responde 
en cada uno de los rincones de mi propia casa.
Y no hay señal, no hay camino,
ni mano, ni palabra...
sólo esta sensación de vacío
que consume esperanzas,
que detiene el tiempo,
que hasta roe el alma.
Vacío... sólo vacío.

Qué será que cuando uno se pierde, encuentra siempre el camino hacia el precipicio. 

viernes, 12 de agosto de 2011

Te recuerdo.


Y sigo capturando cada momento, cada frase, cada gesto... sigo metiéndolos en mi memoria para encontrarte cuando no estás, para hacer esta espera más dulce, para traerte de nuevo a mi lado, como siempre que te sueño.
Hoy vuelvo a recodar cuando te tenía cerca, cuando las horas volaban... cuando los besos querían transformar en mío todo lo que intentaban suavemente rozar... y es que este corazón, este cuerpo, esta boca, dicen que eres dueño de lo que tengo.
Calla tú sentimiento que me afliges cuando está lejos, calla... porque no quiero escuchar que pudiera llegar a olvidarse cualquiera  de nuestros momentos, deja que el tiempo pase rápido hasta poder encontrarle de nuevo... deja que me quede por siempre con cada uno de sus recuerdos.
Hoy igual que ayer, mi yo al completo sólo puede pensar una cosa... amor, te echo tanto... tanto de menos.
Mientras no estés recuerda... yo siempre te recuerdo.

Ilustración de Duy Huynh.


jueves, 4 de agosto de 2011

Sigo tejiendo.


De repente han empezado a caerse las hojas de todos lo árboles de mis bosques... han empezado a secarse las flores... los caminos se han cubierto de hojarasca, el aire huele a tierra mojada y los rayos han empezado a dibujar infinidad de nervios iluminando con tonos grises cada uno de mis rincones. Qué ha pasado para que de repente todo parezca marchitarse al son de un viento que no me trae ya nada. Dónde se fueron los quieros, dónde están ahora esos sueños que intenté poco a poco tejer para acortar distancias. Quizás los hilos no eran lo demasiado fuertes... quizás enhebré en las agujas demasiados miedos... demasiados imposibles y ahora me toca caer en la tormenta... volver a quedarme seca mientras veo deshilacharse cada punto.
Ensimismada... perdida, contemplo mis manos echándome la culpa por no haber encontrado la forma de hilvanar mi vida pegada a ti.
Hoy los rayos caen demasiado cerca... la lluvía empapa campos, arrastra hojas. Hoy levanto la mirada al cielo y sólo espero que este agua se lleve lejos todo lo que tan mal he hecho, que se lo lleve el agua, para así mañana volver a tejer con hilos más fuertes dejando atrás temores que sólo sirven para desalentarme u oscurecer los días.

Hoy he aprendido que no siempre se acierta, que nos equivocamos demasiadas veces... que bien está reconocerlo y mejor aún rectificar. Vuelvo sobre mis pasos buscando el momento exacto donde aparecieron errores, quiero quedarme con lo que mereció la pena y después recordar que siempre tras la tormenta... podemos, cómo no, volverlo a intentar.

sábado, 30 de julio de 2011

Arañando tiempo.




Intento arañar al tiempo más segundos, mas minutos... más horas, para no sentir que se esfuma cuando estás cerca.
Intento hacer que las despedidas se vayan lejos, que se olvide de nosotros la soledad que acecha partidas que llegan demasiado pronto quitándonos de perdernos en reflejos de ojos, en suspiros cómplices, palabras que salen del alma... o un "te quiero" que nunca agota.
Lo intento... no puedo hacer otra cosa que intentarlo, pues sin ti el día se vuelve opaco, el reino oscurece, el aire se envicia, la luna se oculta... el cuerpo se desploma sin fuerzas y me siento pequeña... muy pequeña. Y lucho... intento luchar contra todo esto que me viene demasiado grande, contra la espera, esa que sí se vuelve eterna sin ni si quiera quererla. No hay segundo mi amor que no pueda dejar de tenerte en mi cabeza, no hay momento del día en que no te recuerde o que intente de nuevo traerte de vuelta.
Hoy mis ojos intentan descansar en una almohada mojada, hoy caigo rendida por el cansancio.
Esta noche de nuevo soñaré con imposibles posibles, con tenerte cerca... con volver a poder arañarle al tiempo nuevos minutos hasta conseguir quedarme por siempre, amor por siempre, con cada una de tus horas.

lunes, 25 de julio de 2011

Corazones.



Qué hacer cuando uno se siente vacío, cuando los días se vuelven mudos aunque haya quien hable a tu lado, cuando se buscan otras palabras que no llegan porque se necesitan las que no encuentras.
Qué hacer cuando no te sientes capaz de soportar el paso del tiempo sin su presencia.
Cómo conseguir que el tiempo se detenga hasta tenerle cerca...
Da igual que hoy haga sol, siento frío... no hay nada que envuelva este cuerpo que se siente desnudo cuando noto su ausencia...
Hoy me duele no poder tenerlo, no poder ofrecerle mi pecho para ver en él descansar los sueños... me duele no poder tocarlo, susurrarle largas frases... dibujar con el índice corazones mientras cuelgo en el aire suspiros, un "hazme por siempre tuya", o un "dios mío...cuanto te echo de menos".

Y espero... siempre espero, al día en el que pueda decir todas mis cosas, en el que pueda repartir caricias, corazones... en el que se oigan mis susurros, en el que de nuevo pueda tocar el cielo viendo como cada uno de mis suspiros se guardan entre labios que me regalen besos... besos que no irán al aire, que se quedarán jugando por mi comisura, por mi cuello, por mi vientre o mis caderas... y espero, siempre espero.

Hoy de nuevo he rellenado mi día vacío pensando en ti... sentimiento que al mundo ciegas, que vuelves loco cuando te tienen cerca, que desesperas cuando te alejas... hoy grabo corazones mientras para ti amor, para ti te dejo la puerta del mío abierta.

martes, 19 de julio de 2011

Sueños... siempre sueños.



Intento no perder el rumbo, callar palabras de otros que no creen en nada porque hace tiempo cayeron entre olas de olvido y renunciaron a sueños por verlos demasiado lejos.... no, yo no caeré en esas aguas, yo hasta el fin de mis días navegaré por ellos.

Hoy navego con la mirada perdida, imaginándome el día en que por fin llegue a fondear en tus brazos, en tu cuerpo... perdiéndome por siempre a tu lado, dejando atrás tempestades que mojan el alma, días sin soles o noches cubiertas de dudas que de improviso aparecen para ahogar esperanzas... Y sigo adelante, me perderé entre mil mares, soportaré el frío de la noche, el calor de los días sin brisa, la locura se cebará conmigo cuando la soledad me acompañe... pero lo que nunca dejaré de hacer, será navegar hasta encontrarte.

lunes, 11 de julio de 2011

Vuelvo poco a poco...



Hoy en la noche me escapo, siento el deseo de ir a ver cómo está mi reino, apenas ha pasado una semana y necesito ir a respirar el aire lleno del aroma de azahar de mis naranjos. Necesito ir a mirar si todo sigue tal cual lo dejé... necesito refugiarme de soledades que fuera se me hacen demasiado grandes, necesito creer en cuentos, ponerles finales felices... pararme un segundo, olvidar que la magia se rompe cuando las sonrisas desaparecen y surgen silencios demasiado huecos... huecos donde no hay nada, ni tan si quiera una palabra tuya con la que acariciar el alma. 
Hoy no puedo dormir, hoy quiero contemplar estrellas, tumbarme en la hierba, escuchar el mar que está cerca... el mar, el mismo donde la luna juega a mirarse la muy coqueta... A veces me gustaría ser ella, observarte en la noche, acunar tus sueños, meterme en ellos por siempre y al alba, marcharme a hurtadillas, esperando que tu primer pensamiento al despertar sólo sea mío... tan sólo mío....
Sueña amor, que yo guardaré tristezas, que yo abrigaré esperanzas... sueña amor...sueña.  

Ilustración de Alex Jansson.

lunes, 4 de julio de 2011

Una niña loca y un reino.


Hoy cierro la puerta de mi reino... hoy dejo dentro secretos, ilusiones que fuera pudieran ser vistas como fantasías estúpidas... y qué importa, qué importa que me digan niña loca, por encerrar mariposas entre muros de piedra sin tejados, por soñar imposibles que nadie sueña... la que vive cerrando ojos, tapando oídos cuando alguien escupe un deja de volar que no tienes alas... alas, si supieran esos incrédulos que cada día vuelo, que me imagino en un reino que me convierte en hada... princesa encantada... heroína de cuentos o sólo yo, la que se limita a escribir pensamientos y sentimientos que fuera la realidad ahoga mostrando que nada es eterno o que las palabras se las lleva el viento.... No, aquí en mi reino no se las lleva para olvidarlas, aquí sé que han sido recibidas... dime ¿a caso tú que me lees no me has encontrado?... ¿a caso tú no sabes volar como yo lo hago?...
Hoy cierro la puerta, la cierro con sumo cuidado, dejo en silencio este reino lleno de besos, espejos rotos donde cada trozo muestra un recuerdo, amapolas rojas, flores silvestres púrpuras, adoquines dorados, un par de zapatos rojos... sombras y claros... nubes blancas con miles de formas... estrellas, aquí siempre podrás ver hermosas estrellas... hoy lo dejo todo aquí, guardaré la llave en mi cajita de sueños, esa que fuera tengo cerca de mi cama... ¿volver? sí, puede... algún día, mientras tanto a vosotros locos os digo: ¡soñar, imaginar... volar!, puede que el aire me traiga vuestras palabras y estar seguros de que si así lo hace, os responderé con una de mis sonrisas.

sábado, 2 de julio de 2011

Y muero.


Y muero por el sabor de tus labios,
agarrada a estos finos hilos de esperanza
que te traen a mi cuando sueño...
cuando te veo a mi lado aún en la distancia,
que eres dueño eterno de lo que siento,
de este corazón que salta
al escucharte decir palabras...
Y voy cada día tirando poco a poco de estos hilos,
suavemente... conduciéndote cada vez más cerca,
enseñándote que es este el camino
hacia donde ir,
que es este el camino que todos los días recorren
mis besos... suspiros,
el sonido de este corazón loco
que se encabrita cuando estas cerca,
que se paraliza en tu ausencia...
Y muero por el sabor de tus labios,
por perderme en su comisura,
sentir tu aliento en mi boca,
rozarlos,
tocarlos,
amarlos...
por siempre tenerlos cerca amor...
por siempre amarlos.

jueves, 30 de junio de 2011

Fantasmas.


Hoy he vuelto a rodearme de sueños, te he tocado, he sido dichosa por unos instantes. Te he enseñado los colores púrpura de las flores, los dorados de mis estrellas... hemos permanecido tumbados en la hierba mirando las nubes pasar, cogidos de la mano... hemos soñado juntos, prometido que la triste soledad, esa que me castiga sin tu presencia, jamás volvería a tocarme con su frío cuerpo.
Te he oído susurrarme mientras las brisa despeinaba tu cabello... hoy he soñado... he vuelto a soñar contigo, más el despertar ha sido extraño, sonrisa en la boca por recordarte, lágrimas en las mejillas por añorarte... una cama demasiado triste, mis manos vacías... las luces aún encendidas de mis farolillos en el cabecero y en la almohada... alguna de las flores púrpura que dejaste en mi pelo.

domingo, 26 de junio de 2011

Tiempo y espinas.


Hoy los jardines de nuevo aparecen muertos, por mucho que me empeñe en regar cada noche mis zarzas, en dejar en cada espina mis besos o colgar mis sueños, a la mañana siguiente me encuentro con que todo está seco, con que las zarzas pinchan, con que lo que quise decorar con hermosas palabras, se pierde al alba junto determinadas esperanzas... qué es lo que debo de hacer para que no se rasguen determinadas cosas, en qué debo creer cuando se desangran ilusiones... cuando parece que se pierde todo...
A la noche lleno de besos pinchos, cielo, huecos, labios aunque estén lejos... párpados somnolientos en la mañana, o la fina piel de un cuello. A la mañana vuelvo a caer desesperada al comprobar que de nada sirve repartir mis quieros, que no hay cuerpo al que repartir nada, que no tengo tu cara, que a veces te noto demasiado lejos, que en la noche se escaparon lágrimas sin pedir permiso por la almohada, confidente de pensamientos en las madrugadas.
Y el tiempo pasa... fugaz cuando te necesito... el maldito lento cuando no te tengo.
Mañana, el jardín, por mucho que lo cuide durante el día aparecerá seco, lo sé... y todo volverá a empezar de nuevo... besos, sueños, cansancio, quieros, palabras, miedos... todo volverá a salir de nuevo, es mi reino... es lo único que tengo...  puede que no sepa hacer otra cosa, que me convierta en autómata con el pasar de los días... tal vez, quien sabe, tal vez consiga que una  noche no se muera todo lo que guardo dentro, puede... como siempre aparece un no sé... un tal vez.

martes, 14 de junio de 2011

Sueños... siempre sueños.


A veces cierro los ojos para perderme un minuto, para tomar el impulso adecuado que me ayuda a saltar entre problema y problema... entre calles llenas de caras que no me dicen nada, entre el ruido de una ciudad que nunca duerme... entre murmullos o voces que salen de bocas que intercalan bostezos en la mañana y suspiros cansados cuando el tiempo pasa.
A veces imagino encontrarte en la cola del bus, en la butaca de al lado del cine, en el parque sentado en el banco del fondo... el que tantos secretos grabados comparte, ese en el que un día se dibujaron corazones, se escribieron nombres.
Y sueño... y creo entonces que todo es posible, y te veo... a mi lado en el cine comiéndonos a besos, paseando juntos con las manos entrelazadas mirando tu cara sin sentir miradas extrañas, sin percatarnos de si empieza a llover o si cae la noche en esta ciudad que nos traga por miles de calles por las que te llevo parándote en cada esquina para robar de tu boca dos palabras...
Y sueño... y cierro los ojos... y la imaginación vuela recorriendo mis mil campos de amapolas rojas, el árbol seco con miles de notas... los muros de piedra de este reino inventado...
Hoy sueño tantas cosas en tan poco tiempo... sueños, siempre sueños.

lunes, 6 de junio de 2011

Extraña.


Hoy me siento extraña... siento que las cosas cambian, que las palabras no llegan a ti por mucho que me empeñe en soltarlas... que debería de cerrar los ojos, dejarme llevar y quedarme profundamente dormida en este reino que un día amanece perfecto y radiante... y al siguiente parece morir entre las sombras cayendo en el olvido.
Olvido... olvido... siempre presente el temor de caer en él y no ser más que un recuerdo fugaz, que se consume poco a poco, para terminar en nada.
Hoy no sé porqué, pero me siento así, me siento recuerdo, pasado, olvido...
No sé... hoy una parte de mi se apaga.
No sé lo que tardaré en salir de este lado oscuro, este que me atrapa, un día sí otro también... no sé si sera cuestión de esperar a que pase este, esperar la siguiente alba... no sé y mientras floto en la incertidumbre, el reloj hoy pareciera roto, sin manecillas que den las vueltas, quizás es que el tiempo se para... o es que me siento así porque me faltas.

lunes, 30 de mayo de 2011

Cristales.


Hay días en los que no sé cómo hacer, días en los que me siento derrotada o demasiado perdida, días en los que aunque quiera soñar, algo me trae de vuelta, algo que como si de un cristal afilado se tratara, me graba en la cabeza palabras como "imposible" o un "calla, estás loca"... hoy siento ese cristal clavándose dentro. Hoy el aire no me lleva hasta ti para perderme en tus labios... tus manos, tus ojos, tu frente, tu pelo... hoy mis alas siguen estando rotas... y por muchas tizas que gaste escribiendo cuatro letras en mil paredes, hoy nada me acerca a ti.
Hay días en los que tan sólo veo sueños rotos... en los que esta montaña rusa parece tener sólo bajadas... en los que me ahogo en la orilla.
Hoy intento mantenerme erguida, aunque el cristal continúa atravesando cada centímetro de un cuerpo que desfallece ante la ausencia de un "todo es posible" o un "sigue luchando"... y caigo, y me hundo en esta húmeda arena formada por tantas preguntas sin respuesta... me hundo, me entierra... más en esta cama de finos granos empiezo a notar que ahora sí aparece un sueño.
Y caigo,
caigo... caigo.
No hizo falta manzana envenenada, ni rueca... no hubo baile, ni fuente con rana... no habrá siete enanos escoltando mi cuerpo, ni príncipe que pueda rescatarme con un dulce beso... el sueño eterno me enreda, me atrapa, me intenta convencer de que este es el camino correcto... correcto... correcto.
Calla, tú no eres mi sueño,
tú no eres quien busco,
tu eres el punto final,
el camino fácil cuando cansada el alma abandona.
Calla, no puedo dejarte ganar,
perder lo que soy,
morir sin luchar,
dejarme llevar.
Bruja... de nuevo apareces con tus artimañas, pero el punto de esta historia lo pongo yo... me he dado cuenta de qué es lo que quiero realmente y no es esto... no quiero el sueño que me ofreces, no quiero arena en la boca... no quiero dejarme caer, debo intentarlo otra vez.
Quiero volver, volver... volver, sacarme el cristal y de nuevo vencer a la más oscura realidad... hoy lucho.

jueves, 26 de mayo de 2011

Funambulista.



Avanzo cual funambulista por una cuerda formada de sentimientos... si los pasos son seguros todo va bien. Si la cuerda se tambalea las cosas cambian. Solo espero encontrar una red si pierdo alguna vez el equilibrio.

lunes, 23 de mayo de 2011

Cuatro letras.




Hoy quiero decir te quiero...
quiero perderme en tus brazos,
volver a darte mis estrellas...
compartir todas mis lunas llenas,
trazar corazones con mis dedos,
decirte cómo por ti muero,
volver a soñar de nuevo,
reír por nada, sentir que siento...
Hoy quiero dejar salir las mil mariposas que dentro encierro...
hoy me siento así... estúpidamente cegada por cuatro letras que me manejan,
por un sentimiento que tanto encierra.
Y mientras camino por tan dulce senda
el corazón se encabrita,
se siente vivo,
sonrisas idiotas se mezclan
entre tu nombre...
mi nombre,
entre tantos suspiros fugaces,
entre todos los besos que vuelan.
Hoy quiero decir te quiero,
mostrarte el camino de adoquines dorados,
quitar las fronteras de este reino,
dejar que pases...
detener el tiempo... olvidar,
dejar atrás soledades
escondites oscuros,
miedos incontrolables,
esperanzas rotas,
incompletos finales.

...

Hoy me he dado cuenta que la soledad pasada gritaba tu nombre, que ya no existen corazas, que me dejo llevar de nuevo... que hace tiempo te abrí la puerta, te encendí mis luces, te mandé susurros... que la locura me lleva de nuevo a dudar de cuerdos que presumen de serlo sin saber lo grande que puede ser esto... la locura, que un día lloras, al otro explotas... que resurges de las cenizas, que subes tanto que crees rozar con tus manos el cielo.
Hoy me pierdo entre cuatro letras.



jueves, 19 de mayo de 2011

Soledad.


Hoy las cuerdas aprietan fuerte... da igual en que lado me sitúe, si en el de la realidad de unas noches que se antojan demasiado frías a veces y me atan oprimiéndome en esta triste cama, o en el de la fantasía, lugar donde existe mi reino y en el que suelo ocupar el tiempo deshaciendo nudos, fáciles unos días, complejos la mayoría... dejándo agotada el alma. Un alma que se cansa, se escapa, que no desea ser prisionera... que se va junto a determinadas palabras, junto a sueños incompletos, junto a vagos momentos que parecen casi perfectos... sólo ella huye lejos buscando la calma, la que no encuentra cuando la almohada recuerda, cuando la soledad aprieta... y es que eso son mis cuerdas, una soledad tremenda que se instala cuando la tristeza gana, cuando hasta las locuras acaban con los pequeños barcos de esperanza... barcos que un día surcan mil mares y al otro sin remedio se hunden antes de tirar cuerda y ancla al abismo de este mar revuelto de innumerables sentimientos. Y es que, tanto cuerdas como marcas, son difíciles de quitar de este cuerpo sin calma, bien por tener el corazón roto, o por encontrarse incompleto ante tu falta... hoy la soledad grita un nombre... quizás si escuchas atento oirás como te llama.

domingo, 15 de mayo de 2011

Nunca a ciegas.


No se puede tener confianza ciega en nadie si vamos predispuestos a chocar... pero, qué será que cuando el corazón interviene siempre aparece una venda en los ojos y uno se deja llevar. Yo no quiero vendas... si choco, sabré contra qué lo hago y si el corazón me dice algo... que hable mientras contemplo.

...

Hoy veo las marcas de lo que fue entonces, veo difuminados antiguos caminos dispuestos a ser descubiertos de nuevo, los nervios de un rayo han alcanzado el lugar donde hoy me encuentro, lo sé porque me lo dicen los restos que han quedado, los troncos de unos árboles partidos, las hojas secas de sus copas, los marrones y grises que quieren dar paso a una nueva vida con tímidos verdes que intentan asomarse entre tanta hierba seca... pequeñas flores de no me olvides se abren paso esperando ser encontradas y empiezan a brotar hasta nuevas ramas ahí donde nadie pensó que pudiera volver a salir nada. Hoy lo que parecía muerto en este lugar del reino, vuelve a la vida sin más... puede que se caiga mil veces el mundo, que un rayo nos parta en dos muchas esperanzas... no todos los tréboles tiene cuatro hojas pero aquí estoy yo para pintar la cuarta... no temas reino, no temas yo te ayudaré a resurgir de nuevo, yo no me pondré vendas en los ojos o miraré hacia otro lado cuando todo parezca acabado... estoy aquí para cuidar de ti, aunque creo que eres tú quien me cuida, el que me enseña que hasta de un mal momento podemos sacar fuerzas para empezar de nuevo. Hoy respiro profundamente, será que hoy el creer que puedo se ha alojado en cada esquina de mi cuerpo... puedo... espero... y cómo no, hoy quiero.