miércoles, 13 de junio de 2018

El teatro.




Supongo que una vez que ha pasado el tiempo, lo más lógico es ir arrancando los escenarios, como si fueran cortinas que se han quedado descoloridas, polvorientas, gastadas, llenas de recuerdos y polillas que mueren creyéndose mariposas de lujo entre terciopelos rojos roídos en un teatro demasiado viejo...(sigo repitiendo finales con la cabeza lejos, donde el cartel indica “ninguna parte” y la mirada se pierde. Me quedo muda, y tras unos minutos en el que parece regresas, despierto. A veces con una sonrisa en la boca... otras vuelvo sintiendo culpa, pensando que olvido traer algún que otro final feliz aquí o allí. Quien sabe en realidad el lado en el que estoy).

 ¿Y ahora?...
Ahora ha pasado el tiempo. Ya no hay títeres con cabeza, no hay público ni princesa, no hay amapolas, ni fuentes, ni cuentos que se entremezclan, ni brujas pintando las rosas, ni ruecas pinchando a nadie. Aunque si escuchas atento, de fondo aún puede oírse, a Dorothy cantando su "somewhere over the rainbow", o melodías muy dulces como la que me acompaña últimamente en mis subidas al faro. Algún día te enseñaré el lugar desde el que te escribo. Me siento en un banco ancho, mirando pasar los barcos, ¡se parece todo tanto! que en ocasiones no sé en qué lado estoy, si en la colina de mi pequeño pueblo, o en unos de mis escenarios.

Ahora no recuerdo dónde guardé mis zapatos rojos, tan rojos como el telón del fondo, como el de las últimas amapolas. Los chasqueaba impaciente después de cogerte fuerte para escapar juntos de este mundo de siempre, de la rutina diaria que intentaba devorarnos la vida, de los momentos en los que estábamos de capa caída o tiempos difíciles que sin más, alguien intentaba llenar de rabia. Huíamos de todo eso buscando nuestro mundo perfecto.
 Ahora toca abrir las ventanas, dejar pasar al aire y que corra dentro, necesito hacerlo todo volar, necesito agitar mis sueños y volar, volar con ellos. Sueños que se paran nunca consiguen movernos.

Aquí, todo sigue igual, todo está en el mismo lugar, aunque lleno de polvo. La mesa sigue con los cubiertos puestos, la cama llena de pétalos secos. Los últimos no me olvides han muerto y apagadas están las estrellas que tanto me afanaba en pintar. No sé, no sé si podré arreglar este desastre, y aún me queda contemplar mi querida colina. Seguro ya no habrá camino de piedras, que los árboles habrán muerto abrazándose solos con sus ramas secas. Prendí en el pasado cientos de notas de amor en sus troncos y hoy regreso temiendo que mis viejos sauces secaran llorando como en un tiempo pasado lo hice yo.
No sé...no sé si podré arreglarlo pero qué pasaría si no lo intento, qué pasaría si olvido para siempre este mi reino.
A la de una, a la de dos... a la de tres, regreso.

sábado, 1 de abril de 2017

Mareas



Es la incertidumbre que se instala
entre el corazón y la cabeza
la que nos vuelve locos,
es el no saber lo que te espera
entre el interrogante y la respuesta que tarda,
o peor aún, la que no llega...

Y se tambalea el paso,
y la duda hunde,
y la marea arrastra
cuando el camino que creías firme 
lo traga el agua.

domingo, 12 de marzo de 2017

Estrellas



Y buscábamos estrellas tumbados en la hierba, escapándonos de respuestas absurdas que nos dejaban al aire futuros inciertos. Buscábamos la fuerza cogiéndonos las manos, intentando marcar barreras hacia aquello que pudiera hacernos daño. 
Me gustaba creer que de la mano, tumbados, abrazados, enroscados, juntos, podría escapar de la parte mala del mundo, la parte codiciosa que nunca dudaba en quedarse con las buenas historias, con las ilusiones o sueños, con las palabras mágicas que deshacían entuertos, con aquellas poquitas vidas que deberían de servir de ejemplo a tantos y tantos necios...
Nos gustaba luchar a nuestra manera y a veces sólo podíamos hacerlo mirando al cielo. Tumbados, levantábamos los brazos haciéndonos dueños de todo lo que podíamos abarcar con ellos, tú me decías las cosas buenas que hacer con tu parte, y yo, yo bajaba mi brazo pegado al tuyo y saltando desde mis estrellas brillantes a las tuyas, te entregaba mi mundo lleno de esperanzas, deseando aceptaras y así compartir... compartir para siempre, estando a tu lado, sin miedo a quedarme sin ti.